El avance de un proceso de ciclogénesis sobre el sur de la provincia de Buenos Aires provocó desde el mediodía del miércoles un fuerte temporal de lluvia y viento que afectó a Tres Arroyos y gran parte de la región, con calles anegadas, cortes de energía, intervenciones de bomberos y preocupación por la persistencia de las malas condiciones climáticas durante los próximos días.
Las precipitaciones comenzaron a intensificarse cerca del mediodía y se extendieron prácticamente hasta la noche. De acuerdo a los registros meteorológicos locales, en la ciudad cayeron alrededor de 82 milímetros en pocas horas, mientras que el viento del sudsudeste fue aumentando su intensidad con ráfagas cercanas a los 50 kilómetros por hora.

El fenómeno se enmarca en un proceso atmosférico conocido como ciclogénesis, que implica la formación de un sistema de baja presión capaz de generar lluvias persistentes, vientos intensos y un marcado desmejoramiento de las condiciones generales del tiempo. El evento afecta especialmente al sur bonaerense y mantiene bajo alerta meteorológico a gran parte de la región.
En Tres Arroyos, una de las principales complicaciones fue la acumulación de agua en distintos sectores urbanos. Hubo calles anegadas y sectores donde debió interrumpirse momentáneamente el tránsito para evitar que el desplazamiento de vehículos generara oleaje e ingreso de agua en viviendas y comercios.

Desde el área de Defensa Civil se informó que durante toda la jornada se trabajó en la respuesta a llamados de vecinos a través del sistema de emergencias. También se realizó un monitoreo permanente de los arroyos que atraviesan la ciudad, aunque hasta el momento no se detectaron desbordes ni situaciones críticas en los cursos de agua.
El temporal también provocó inconvenientes en el servicio eléctrico, con interrupciones registradas en distintos momentos del día en sectores de la ciudad y localidades cercanas.
Los bomberos voluntarios debieron intervenir en múltiples situaciones derivadas del mal tiempo. Entre los trabajos realizados hubo destape de canaletas y desagües, asistencia a vecinos por filtraciones en techos, prevención ante un posible cortocircuito en un camión y respuestas a llamados preventivos vinculados con escapes de gas y riesgos eléctricos.
La situación tuvo impacto desigual en las localidades costeras del distrito. En Claromecó se registraron anegamientos habituales en algunos sectores, controlados mediante el uso de motobombas. En Reta, las lluvias fueron persistentes aunque sin mayores daños, mientras que en Orense el panorama se volvió más complejo hacia la tarde, con precipitaciones intensas y un incremento sostenido del viento.
En paralelo, también hubo preocupación por el estado del mar. El fuerte viento sobre la costa atlántica generó un aumento del oleaje y se advirtió sobre posibles complicaciones durante los períodos de pleamar.
El pronóstico para las próximas horas indica que las condiciones seguirán siendo inestables. El alerta meteorológico continúa vigente para este jueves y viernes, con probabilidad de nuevas lluvias y ráfagas que podrían superar los 70 kilómetros por hora, especialmente en zonas costeras.
Además, tras el paso del sistema de baja presión se espera el ingreso de aire frío, lo que provocará un descenso marcado de la temperatura hacia el fin de semana, con mínimas inferiores a los 10 grados y una mejora gradual de las condiciones climáticas.





