El gobierno local ha hecho de las “fiestas” y los espectáculos populares una verdadera habitualidad. Desde hace tiempo, decenas de acciones de este tipo se suceden casi con la misma fórmula: food trucks, puestos de artesanos, un escenario armado en algún punto central y la presencia de bandas locales o regionales. El objetivo parece ser sostener, semana tras semana, una actividad que no termina de encuadrarse ni en lo cultural ni en lo turístico, sino más bien en el terreno del simple entretenimiento para quienes disfrutan de estas celebraciones repetidas.

Los gastos, una vez más, corren íntegramente por cuenta del municipio, que a lo largo del año ha destinado cifras millonarias para mantener activa esta agenda festiva, convertida ya en sello de gestión.

Este fin de semana en Claromecó, aprovechando el inicio de la temporada, se organizó la denominada “Fiesta de la Pesca”. Desde el mediodía del domingo, la costanera reunió a artesanos, emprendedores y los infaltables puestos gastronómicos. Más tarde, la chef Delfina Martínez —del restaurante Calma Chicha— ofreció una demostración culinaria preparando un ceviche con pesca local, seguido de una degustación abierta al público. Durante la jornada también hubo un espectáculo infantil y diversos shows musicales que ocuparon el escenario principal, completando la propuesta.

Una nueva actividad que se ofreció a los residentes y tresarroyenses que pasaron el fin de semana en nuestra principal villa balnearia.








