Por Javier Kristensen
Cada 7 de junio se celebra en Argentina el Día del Periodista, en conmemoración a una fecha que remite a los orígenes mismos de nuestra historia nacional. El 7 de Junio de 1810 Mariano Moreno fundaba La Gazeta de Buenos Ayres, el primer periódico de la etapa independentista.
Moreno no solo fue un abogado brillante y uno de los motores ideológicos de la Revolución de Mayo. Fue también un convencido del poder de la palabra escrita como herramienta de transformación. Con La Gazeta, buscó informar, formar opinión y consolidar el espíritu crítico necesario para construir una patria libre. Sabía que solamente cuando un pueblo está informado y educado tiene la capacidad de ser protagonista de su destino. No escribía para halagar al poder, sino para vigilarlo. No escribía para aplaudir a los vencedores, sino para denunciar las injusticias.

Desde La Gazeta hasta la actualidad, el periodismo argentino ha recorrido un camino intenso y diverso. Argentina es tierra fértil de periodismo. Medios que han subsistido a lo largo de mas de un siglo, otros que han marcado épocas y luego han dado paso a nuevos espacios. En nuestro país el periodismo no sólo se hace, se vive.
En nuestro Tres Arroyos la historia periodística también ha sido rica, tanto en medios como en nombres. Enumerar es excluir, pero La Voz del Pueblo y LU24 han sido y son, sin lugar a dudas, los pilares periodísticos de nuestra ciudad. Un diario centenario no se encuentra en tantos lados, y una radio que por mas de 50 años ha sido referente, tampoco.
Hoy las nuevas tecnologías, las diversas formas en que las noticias llegan a los públicos, desafían no solo a los medios tradicionales, sino a cada hombre y cada mujer que tienen la oportunidad de informar y formar opinión. Hoy las redes permiten la multiplicidad de voces, por eso es también un desafío para el receptor discernir entre información y fake news.
Cada tiempo político marca su impronta en el periodismo nacional y local. Atravesamos los tiempos donde los medios fueron convertidos por el gobierno nacional en batallones dando pelea a cada lado de la trinchera. Hoy, ya sin eso plan sistemático de cooptación de la opinión pública que llevó a cabo el kirchnerismo, vivimos también malos tiempos. Las agresiones y supresiones a quienes sostienen un pensamiento crítico son escandalosas. Es cierto que ahora son solo balas discursivas, pero no alientan la convivencia de una sociedad harta de las rencillas.
Tres Arroyos también asiste a tiempos difíciles. Todo gobierno configura, mas o menos conscientemente, una estructura comunicacional, es parte legítima del ejercicio del poder. Lo peligroso es aceptar, por parte de los medios, que el único modo de seguir subsistiendo en convirtiéndose en replicadores del mensaje oficial. Cuando el periodismo pierde la rebeldía, cuando los medios claudican ante la pauta, cuando las entrevistas se recortan, las publicaciones se ocultan, las preguntas no se hacen, y los periodistas son silenciados para no entorpecer el relato, entonces se deja de hacer periodismo. Se puede ser un buen recopilador de información, pero la sagrada misión del comunicador de molestar al poder para controlarlo y vigilarlo, se resigna a manos de la supervivencia. Entonces, no tenemos ya feliz día del periodista, porque el periodismo ejercido con libertad, con ideas claras conocidas por quienes nos leen o escuchan, no es necesario para los propios periodistas, sino que es indispensable para una comunidad que quiera crecer afianzando sus principios de libertad.
Feliz día del periodistas, para todos quienes tengan la alegría de decir y escribir lo que realmente piensan, porque de ellos dependerá, en gran parte, el éxito o el fracaso como sociedad.





