El domingo volvió a ser intenso para Bomberos Voluntarios, que debieron intervenir en una seguidilla de salidas a lo largo de toda la jornada, confirmando que el ritmo de trabajo continúa siendo elevado, en un contexto marcado por el calor y la sequedad del ambiente.
La actividad comenzó temprano, alrededor de las 8:50, cuando una dotación fue convocada por un incendio en el cielorraso de una vivienda ubicada en calle Mar del Plata 135. El rápido accionar permitió controlar la situación y evitar que el fuego se propagara, aunque el inmueble sufrió daños materiales.
Poco después, cerca de las 11:00, los bomberos debieron regresar a la misma arteria, esta vez a la altura del 755, donde se registró el incendio de una habitación en otra vivienda. Nuevamente, la intervención fue eficaz, pero el episodio se sumó a una mañana ya cargada de trabajo.
La jornada no dio respiro. Por la tarde, alrededor de las 17:30, una nueva salida movilizó a las unidades hacia un campo ubicado en Lavalle al 7000, donde se había iniciado un foco ígneo que amenazaba con extenderse. Controlado ese incendio, y cuando parecía que el día comenzaba a cerrar, llegó otra alerta.
Cerca de las 18:50, Bomberos Voluntarios asistieron a la zona de Aníbal Ponce y vías, donde se produjo una quema de pastizales, un escenario cada vez más frecuente en este período de altas temperaturas y falta de lluvias.
Así, el domingo se fue acumulando como una nueva jornada exigente para el cuerpo activo, que continúa respondiendo con rapidez y profesionalismo ante situaciones diversas, tanto en el ámbito urbano como rural. La reiteración de salidas vuelve a poner en foco la necesidad de extremar cuidados y evitar acciones que puedan derivar en incendios, en un contexto climático que no da margen para la imprudencia.





