21.7 C
Tres Arroyos
jueves 19 de marzo de 2026

Vivir en la nube.

Más leídas

Por Javier Kristensen.

Claromecó es una postal. En los tiempos de la conectividad instantanea donde imágenes de todo el mundo llegan a tu celular en tiempo real, las postales han pasado a ser objetos de culto o anticuarios que se encuentran en viejas cajas arrumbadas en el último rincón del mueble de la casa de los abuelos. Igualmente la fuerza de su significado sigue presente, y cuando en una imagen condensa en si misma la explicación del momento, de la realidad, del tiempo presente, seguimos diciendo que es una postal.

En Claromecó ayer cientos de turistas habrán tomado su postal al atardecer, con una bola ígnea cayendo detrás del mar quieto como un enorme espejo donde se reflejaba el cielo. Quiera la naturaleza seguir regalando esos días por el bien de cada veraneante y de cada comerciante que apostó una vez al verano en la costa atlántica.

Lo extremadamente bello hace olvidar lo ordinario, aquello que sucede siempre en segundo pero constante plano. El sábado claromequense borró los 10 primeros días de enero, donde en general el clima no fue amigo del verano. En esas jornadas de paseos en auto, bicicleta o caminando, cuando la gente está en modo contemplativo, se advierte las miserias por las que atravieza hoy Claromecó. Una postal de la ineficiente gestión municipal de Pablo Garate y su equipo.

Una nube de polvo cubre como un constante apocalipsis cada rincón de la Villa Balnearia. No hay regador que aguante, ni ojo que lo soporte. Como hace 30 años, pero con miles de autos mas, Claromecó te cubre de blanco polvillo, la costanero es un páramo sin verde, las calles bombardeadas de pozos, autos en contramano, las ramblas de la costanera usadas como estacionamiento, y lo que fue la primer localidad del país gestionada como un Ente Descentralizado, ha vuelto a ser una Delegación. No es el viento ni la poca lluvia lo que genera la nube, es el deficiente trabajo de mantenimineto de calles que se realizó mal y poco durante todo el año. Cuestiones técnicas afuera, rindámosnos ante la realidad, Claromecó está como hace décadas no se lo veía. Y no para bien.

Una postal, de una administración que luego de dos años de gestión no ha logrado conformar un equipo de trabajo en casi ningún área del municipio, que se endeudó y dejó de lado el equilibrio fiscal que desde la llegada de Carlos Aprile al poder, en el año 1999 se había impuesto como política, un gobierno municipal que en dos años ha destruido todas las políticas públicas que en forma estratégica el Distrito de Tres Arroyos había implementado durante décadas y así logró ser modelo de crecimiento en la Provincia. Un hospital «relentizado» -ya hablaremos del término de moda para no atender las necesidades de salud-, inversiones privada inmobiliarias -lotes- detenidas por falta de «acuerdo», Parque Industrial estancado, retorno al Basurero Municipal con tonelas de basura y peligro acechante -fuego, chicos, delitos-, y pueden seguir lo etcétera.

Quedan dos años, una oposición atomizada y sin rumbo. Algunos con mayor decisión de ser oposición, aunque sin referentes claros, otros haciendo «la pata ancha» al oficialismo bajo el paraguas de la «responsabilidad». Todos viviendo en la nube de polvo, que cuando se disipa, deja ver un show de drones en el cielo, y miles de veraneantes felices que aplauden las luces efímeras que quedarán ocultas bajo el polvo de la mañana.

spot_img
spot_img

Últimas Noticias

Debate por los vuelos comerciales en Tres Arroyos: posturas cruzadas en el Concejo Deliberante.

Durante la última sesión del Honorable Concejo Deliberante de Tres Arroyos, en la que debía tratarse un proyecto clave...
spot_img

Más noticias como ésta...

spot_img