Por Javier Kristensen
Un epíteto metafórico es en retórica o lingüística un recurso para agregar a un sustantivo una característica que lo simboliza, algo así como ponerle un título a la persona o la cosa. «Paris la ciudad luz», «Tatcher, la Dama de Hierro», son «títulos metafóricos» que han quedado en la historia.

De la academia al barro en un solo párrafo descendemos hasta el Concejo Deliberante de Tres Arroyos, sesión inaugural, momento de discursos de cada jefe de bloque. Fue en ese ámbito donde la concejal del Movimiento Vecinal Roxana Calvo, mujer del mundo de las letras, conocedora de metáforas, epítetos y demás recursos, acertó en titular a Tres Arroyos como «La ciudad del Humo», pocos saben que se trata de un epíteto metafórico, pero en todos construyó la imagen de nuestra ciudad envuelta en humo proveniente en general de la zona del basurero municipal. Con ese simple recurso, si lo trabaja comunicacionalmente, habrá logrado definir en cuatro palabras la realidad preocupante que Tres Arroyos atraviesa, con un gobierno municipal que se destaca en amplificar acciones, postergar soluciones y carecer de gestión. Puro humo.
Pasada ya la mitad del período de gestión de Pablo Garate, aún no ha podido encontrar encontrar el rumbo en prácticamente ninguna de las areas de gestión. Quizá el mismo humo que genera la comunicación efectiva que lleva adelante, le impide ver el camino hacia donde debería avanzar Tres Arroyos, y navega a la deriva entre «manotazos de ahogado» sin enfilar hacia el puerto.
En el comienzo de la Fiesta del Trigo sucedió un hecho gravísimo, al que se le bajó el precio mediáticamente para no confrontar con el dueño de la pauta. El accidente en la «Rueda del Mundo» podría haberse cobrado vidas, y no fue un hecho fortuito, fue una causa de la falta de controles de una actividad que conlleva un riesgo cierto para cada uno de los usuarios. El Ejecutivo tomó la determinación desde el comienzo de su gestión de quitar al área de Seguridad la competencia de controlar y habilitar los diferentes puestos y actividades de la Fiesta del Trigo, se desconoce quien es el responsable de dichas tareas, que no son otra cosa que cuidar la vida de los tresarroyenses.
La gestión es una prodigiosa máquina que genera a la vez humo y hace agua. Digna de ser exhibida por el gitano Melquíades que llegaba a Macondo una vez por año para deslumbrar con los nuevos avances de la ciencia en ese libro que lo dice todo y se llama «100 años de Soledad». En Tres Arroyos llevamos mas de dos años de soledad, y si los responsables de habitar el mundo político no toman seria nota del retroceso y se compromenten juntos a cambiar el rumbo, al igual que Macando, marcharemos hacia el deterioro y olvido cuando se haya retirado de Macondo porque ya no quede nada para usufructuar nuestra propia «United Fruit Company». La compañía bananera.





