Por Javier Kristensen
Con la definición cierta que no habrá PASO en la Provincia de Buenos Aires, y que las elecciones serán desdoblas de las nacionales, con fecha 7 de septiembre, las distintas fuerzas políticas locales y provinciales comienzan a ordenar su estrategia, calendarizar sus acciones y movilizar los recursos necesarios para poner en funcionamiento la gran maquinaria electoral que requiere una elección. Aunque sea de medio tiempo.
El hecho que se trate de elecciones a legisladores no le baja el precio al comicios, porque los oficialismos piensan en reforzar los órganos deliberativos y así llegar fortalecidos a un 2027 donde se juegan la gobernabilidad. Entretanto las fuerzas opositores anhelan fortalecer sus posiciones legislativas para desde allí conformar trincheras de ataque a los ejecutivos, para diezmar su poder y acrecentar el propio de cara a la elección ejecutiva.
El 7 de julio comenzaría la campaña electoral -60 días antes de los comicios-, y todas las fuerzas políticas quieren llegar a la largada con el auto en condiciones de dar carrera. Por eso Mayo servirá para organizar, junio para conformar listas y armar el andamiaje de campaña, y julio y agosto será el tiempo de la verdad. Nuevamente nuestro distrito -al igual que los 133 restantes de la Provincia- empieza a pensar en votos.
Es complejo habitar y gobernar un país donde cada año y medio se abre un paréntesis de seis meses donde importa mas la campaña que la gestión. Necesariamente el trabajo diario del Ejecutivo y del Concejo, no solo de Tres Arroyos, queda atravesado por la dinámica de campaña. Muchas veces se relega la gestión por una acción política. Así es el sistema, y quizá pensar en un cambio podría favorecer los resultados de las gestiones de gobierno. Para que esto se logre se necesitan políticos y políticas que miren mas allá del día a día y se animen a pensar cambios profundos, duraderos, con efecto real en la vida de la comunidad. Ojalá que en esta campaña surjan muchos nombres, a lo largo y a lo ancho de la provincia, que aspiren a que las cosas cambien de verdad. Y para siempre.





