Por Daniela Maurette.
Luego de la muerte de un ser amado nada vuelve a ser igual. El recorrido del duelo es individual y personal. Reconociendo estas características desde hace cuatro años funciona en la Parroquia Nuestra Señora del Carmen el Grupo de Mutua Ayuda Resurrección. Bibiana Goicoechea y Claudia Giardino son sus coordinadoras. Dos mujeres que atravesaron el dolor de la pérdida y hoy quieren ayudar a otras personas a “recuperar la esperanza y volver a ser felices, de una manera distinta.”
7500: ¿Cuándo se creó el Grupo de Mutua Ayuda Resurrección, Claudia?
BG: “El grupo de Mutua ayuda Resurrección cumplió en octubre de 2024, 30 años de trabajo de acompañamiento en procesos de duelo de seres queridos. Su fundador es el padre Mateo Bautista, sacerdote camilo, y hoy se desarrollan en Argentina, Bolivia, España, Costa Rica, Perú, Chile, México, Colombia, República Dominicana, Venezuela y Cuba.”

7500: ¿Desde cuándo funciona en Tres Arroyos?
BG: “En Tres Arroyos funciona desde el año 2021, y hoy está a cargo de dos coordinadoras, Claudia y yo, quienes vivimos la experiencia del grupo por fallecimientos de familiares cercanos y sentimos la necesidad de devolver algo de lo que habíamos recibido, y continuar ayudando a otras personas a transitar sus duelos. Somos Bibiana Goicoechea y Claudia Giardino. Nuestros números telefónicos son 2983 512125 y 2983 565480.”
7500: ¿Sólo pueden sumarse al grupo personas católicas?
BG: “Somos un grupo parroquial, pero de ninguna manera se limita la participación a los creyentes católicos, ya que el duelo nos atraviesa a todos por igual.”

7500: ¿Realizan capacitaciones ?
BG: “Además de haber transitado el grupo, nos capacitamos constantemente con encuentros formales a cargo de nuestro coordinador tres veces al año y realizamos distintos cursos con temáticas relacionadas. Este año en el mes de marzo vino a Argentina, el padre Mateo y realizamos una jornada de capacitación en capital federal, donde concurrimos
coordinadores de San Cayetano, Pringles y futuras coordinadoras de Tres Arroyos.”
7500: ¿Cómo puede sumarse alguien interesado en participar del grupo?
BG: “No realizamos habitualmente difusión por los medios, generalmente la gente se acerca por el comentario de alguien que transitó el grupo o por un anuncio en alguna cartelera parroquial. Desde que comenzamos más de 40 personas han vivido esta experiencia y han vuelto a ser felices, con proyectos de vida. No realizamos fotos de los encuentros por el sigilo a los participantes, son personas sufrientes, haciendo un proceso de duelo, y eso requiere de mucho respeto.”
7500: Hablamos de personas que han perdido seres queridos, ¿pueden sumarse aún cuando el fallecimiento haya ocurrido mucho tiempo atrás?
BG: “Generalmente se aconseja que quienes participen de los grupos, sean dolientes con más de 6 meses y hasta 2 años desde que comenzaron el duelo; pero hemos realizado un taller para personas con más de 10 años de duelo y también asistimos a quienes hace muy poco han sufrido la muerte de su ser querido.”
7500: ¿Qué días y en qué horarios son las reuniones?
BG: “Las reuniones son semanales, entre 12 y 18 encuentros y se realizan en el Centro Estrada en Alsina 55, y el horario es a convenir según las necesidades de los interesados, por ejemplo ahora el 8 de mayo comenzamos un grupo a la hora 14,30.”

7500: El grupo posee un logo cargado de mucho simbolismo, ¿nos podría explicar qué representa?
BG: “En color azul se representa un oído, en rojo la mitad del corazón. Hay un hombrecito que está caído, representado en color morado que es como llegamos al grupo y el rojo es cómo salimos: con una herida que está marcada en color amarillo, pero con esa herida sanada.”
7500: ¿De qué manera se va produciendo la sanación de la herida que deja la muerte de alguien amado?
BG: “Para sanar la herida producida por la muerte del ser querido hay que ir a lo más profundo en cada una de las seis dimensiones de la persona (física, emocional, intelectual, social, valórica y espiritual). Trabajar todo aquello que les impide ser felices, por ejemplo el sufrimiento, la pena, la culpa, el perdón, la aceptación de la nueva realidad, la extrañeza, los miedos y las ideas insanas, etc; para recuperar la esperanza y volver a ser felices, de una manera distinta.”





