La Escuela de Guardavidas dependiente del CEF N° 4 de Tres Arroyos tuvo en la noche del lunes una jornada cargada de nerviosismo y felicidad. Cada egresado, de cualquier carrera, es un motivo de orgullo para la comunidad cuando se forma en nuestro medio, pero con los guardavidas pasa algo especial, porque sentimos que cada uno de ellos tienen que ver con un buen momento del día, o de la vida, cuidándonos cuando hacemos lo que disfrutamos, como nadar o estar en la pileta o en el mar. El guardavida es un personaje reconocido y apreciado por todos, y que haya mas y mejores genera alegría en todos.
Los aspirantes que habían cursado su formación durante el año pasado tenían la primera oportunidad para rendir el examen final que los certificaría como guardavidas. La prueba física que determinaba la aprobación se realizó en Aquática, bajo la supervisión de los profesores del CEF, y mas de 10 alumnos lograron aprobar el exigente examen, con lo que quedan habilitados a cumplir funciones de guardavidas tanto en natatorios como en mar abierto.
La función del guardavida se ha ido ampliando en los últimos años, del tradicional «bañero» que acompañaba a los turistas y acudía ante una emergencia con poco mas que un salvavidas y una soga, hoy el entrenamiento es integral, apuntando a la prevención, capacitación en RCP, conocimiento de las técnicas de salvataje, y demás circunstancias que permiten que las playas del distrito, y las piletas, cada vez mas concurridos, sean lugares seguros para cada uno de los que disfrutamos del agua.









