Las fotografías que ilustran esta crónica son de hace apenas 3 semanas. Una construccion que databa de 1920, ubicada frente al mar, la primera en Claromecó de ladrillo y cemento, se conservaba en óptimas condiciones. Solo se advierte algún listón de madera del cielorraso caído, el techo se encontraba en excelentes condiciones, no se advertía humedad ni paredes descascaradas.
Una razón mas para desechar cualquier argumento que justifique la demolición que se realizó este lunes, sin autorización municipal, pero también sin debido control del municipio, que nunca paralizó la obra, y que derivó el tratamiento a la Comisión de Patrimonio, la cual se encontraba abocada a su estudio y presta a colaborar con el propietario actual del inmueble para que este pueda construir con criterio de preservación patrimonial y histórico.











