El intenso temporal que afectó a la costa durante los últimos días dejó importantes consecuencias en Claromecó, donde la fuerte crecida del mar provocó daños sobre la línea costera y modificó notablemente distintos sectores de la playa.

Aunque las condiciones climáticas comenzaron a mejorar este domingo después de varias jornadas de viento, lluvia y oleaje persistente, las secuelas quedaron a la vista tanto en calles anegadas como en los sectores más cercanos al mar, donde el agua avanzó hasta tocar el murallón en numerosos puntos del balneario.

Uno de los lugares más afectados fue el parador Orilla Gurú, donde el avance del agua destruyó parte de la estructura de madera, arrancó tablas y dañó la escalera y la rampa de acceso. También se registraron complicaciones en Dunamar, con daños en los baños y en instalaciones vinculadas al balneario y parador Kuyem.

Otra de las imágenes que dejó el temporal fue la situación de la tradicional vivienda de la familia Flores, ubicada sobre la arena, donde el agua llegó hasta debajo de la construcción, reflejando la magnitud que alcanzó la crecida durante las horas de mayor intensidad.

A lo largo de la costa se observan sectores donde el mar erosionó fuertemente la playa, socavando grandes cantidades de arena al pie del murallón y dejando al descubierto piedras y superficies que habitualmente permanecen cubiertas.

El fenómeno no resulta inédito para Claromecó, donde cada año se registran crecidas importantes, aunque en esta ocasión el impacto fue mayor debido a la persistencia de la tormenta durante varios días consecutivos. La combinación de marejadas, viento intenso y lluvias terminó alterando la fisonomía habitual de la playa.
Ahora se espera que con el correr de las semanas el comportamiento natural del mar y las corrientes comiencen lentamente a devolver parte de la arena arrastrada, en un proceso habitual tras este tipo de temporales sobre la costa atlántica bonaerense.





