Un sábado en el que dos choques afortunadamente sin lesiones graves fueron la síntesis de un tránsito cada vez más peligroso en nuestra ciudad. En este caso, se trató de dos colisiones a solo una cuadra de distancia, sobre avenida Almafuerte. Pero durante la tarde, el rugir de las motos se hizo escuchar de manera constante en distintos puntos, especialmente en los caminos de circunvalación, donde numerosos motovehículos —con conductores en su mayoría jóvenes y sin casco— utilizan esas arterias como verdaderos circuitos. El punto de encuentro vuelve a ser la zona del Parque Cabañas, epicentro de una situación que preocupa y que cada fin de semana suma nuevos episodios.
En ese contexto, este sábado se registraron dos siniestros viales sobre la avenida Almafuerte, separados por apenas cien metros.
El primero ocurrió en la intersección con calle Rauch y tuvo como protagonistas a una motocicleta Motomel 110 cc., en la que se desplazaban dos personas, y un Peugeot 308. Producto del impacto, una mujer fue trasladada al Hospital Pirovano para la realización de controles médicos, sin que se informaran lesiones de gravedad.
El segundo hecho se produjo en la esquina de Almafuerte y Paso. En este caso, colisionaron un Volkswagen Passat y una camioneta Fiat Toro. No se registraron heridos y los conductores resolvieron la situación mediante el intercambio de la documentación correspondiente a sus seguros.
En ambos episodios intervino personal de Tránsito dependiente de la Secretaría de Seguridad, efectivos policiales y el servicio de asistencia médica.
Estos hechos se suman a una problemática que se intensifica durante los fines de semana, con reiteradas maniobras riesgosas protagonizadas por motociclistas en distintos sectores de la ciudad, lo que mantiene en alerta a vecinos y autoridades ante la posibilidad de consecuencias más graves.





