Este domingo México vivió uno de los episodios más violentos de su historia reciente en la lucha contra el narcotráfico tras la muerte de Nemesio Rubén Oseguera Cervantes, alias “El Mencho”, jefe del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), una de las organizaciones criminales más poderosas y temidas del mundo.

El operativo que terminó con la vida de El Mencho fue ejecutado por las fuerzas armadas de México, principalmente el Ejército, y se realizó en el municipio de Tapalpa, en el estado de Jalisco. Según confirmó la Secretaría de la Defensa Nacional, la acción contó con inteligencia y apoyo complementario de autoridades de Estados Unidos, aunque fue ejecutada por las fuerzas mexicanas.
Durante el enfrentamiento, además de El Mencho, murieron otros seis presuntos integrantes del CJNG, y al menos tres militares resultaron heridos. El líder narco de 59 años fue trasladado hacia Ciudad de México tras resultar gravemente herido, pero falleció durante el traslado.
Oseguera Cervantes era considerado uno de los capos más buscados del planeta. Bajo su mando, el CJNG se consolidó como una de las organizaciones delictivas más influyentes en México y fuera de sus fronteras, traficando grandes volúmenes de drogas —como cocaína, fentanilo y metanfetaminas— hacia Estados Unidos y otros mercados. Por su captura se ofrecían recompensas millonarias y era objetivo prioritario tanto para México como para Estados Unidos.
La noticia de su muerte desató una ola de violencia en múltiples estados mexicanos. Grupos vinculados al CJNG reaccionaron con bloqueos de carreteras, incendios de vehículos, ataques armados y destrucción de infraestructura, principalmente en Jalisco, pero también en Michoacán, Guanajuato, Tamaulipas y otros estados, generando una situación de alto riesgo para la población civil.

Las autoridades federales reportaron al menos 14 muertos y decenas de detenidos durante las represalias del crimen organizado, incluyendo víctimas entre la Guardia Nacional y civiles. Como consecuencia de la violencia, en regiones como Guadalajara se suspendieron servicios públicos, clases y transporte, y varias aerolíneas cancelaron vuelos por motivos de seguridad.
El gobierno federal, encabezado por la presidenta Claudia Sheinbaum, aseguró que las fuerzas de seguridad trabajan coordinadamente para contener las agresiones y restablecer la normalidad en las zonas afectadas, y recibió el respaldo de gobernadores de diferentes estados. Sin embargo, expertos en seguridad advierten que la muerte de un capo no necesariamente significará una disminución sostenida de la violencia, sino que podría desencadenar luchas internas por el control del cartel o fragmentación de sus células armadas, con un potencial aumento de los enfrentamientos en los próximos días.
La operación contra El Mencho y la violencia que siguió sitúan a México en un escenario de tensión y alerta máxima, con desafíos significativos para las autoridades en materia de seguridad y justicia, y con la población civil viviendo horas de incertidumbre y riesgo en diversas regiones del país.





