Desde Mendoza llega a la costa tresarroyense una propuesta teatral distinta, fresca y deliberadamente absurda que promete convertirse en una de las opciones culturales más atractivas del verano. Postales Humanas es un espectáculo compuesto por una serie de escenas breves, de entre 10 y 15 minutos, que construyen un recorrido ágil y dinámico a partir de universos independientes, tan disparatados como reconocibles.

A lo largo de la obra, personajes al borde del colapso existencial atraviesan situaciones imposibles que son abordadas con una seriedad casi solemne, potenciando el contraste y dando lugar a giros inesperados. El humor surge así de la exageración de lo cotidiano: vínculos tensos, conflictos mínimos llevados al extremo y comportamientos humanos que, en su ridiculez, revelan una verdad profunda.
Con un lenguaje cercano y una impronta personal, Postales Humanas propone una mirada sobre la vida diaria desde el absurdo, apelando tanto a la risa como a la identificación del público. La propuesta se inscribe dentro del teatro independiente y autogestivo, una corriente que apuesta por formatos no convencionales y por llevar experiencias escénicas actuales a espacios comunitarios y alternativos.
Durante los primeros días de enero, la obra se presentará en Claromecó y Reta, ofreciendo una alternativa ideal para residentes y turistas que buscan una experiencia teatral diferente, contemporánea y descontracturada, lejos de los circuitos tradicionales de la temporada.
Funciones
- Domingo 4 de enero, 21:30 hs – Biblioteca Un Mundo de Libros (Reta)
- Martes 6 de enero, 21:30 hs – Espacio Quelaromecó (Claromecó)
- Jueves 8 de enero, 21:30 hs – Biblioteca Un Mundo de Libros (Reta)
Las entradas anticipadas tienen un valor de 8.000 pesos y pueden adquirirse llamando al 2983-417316 o al 011-471-98515. En puerta, el precio será de 10.000 pesos.
Con una estética despojada, ritmo sostenido y un humor que incomoda y divierte en partes iguales, Postales Humanas invita a mirar lo humano desde el espejo deformante del absurdo, confirmando que, muchas veces, la risa es la forma más directa de reconocernos.





