La Policía de Seguridad Comunal de Adolfo Gonzales Chaves intervino en los últimos días en diversos hechos vinculados a defraudaciones informáticas que afectaron a vecinos de la comunidad, con pérdidas económicas significativas y un fuerte impacto emocional en las víctimas.
Según se informó, los ciberdelincuentes continúan perfeccionando sus métodos y no dan tregua. A través de engaños cada vez más elaborados, logran que las personas —ya sea por desconocimiento o exceso de confianza— no solo vean vaciadas sus cuentas bancarias, sino que además queden endeudadas mediante créditos personales o adelantos de haberes solicitados sin su consentimiento.
En muchos casos, las estafas se inician con llamados telefónicos o mensajes de individuos que se presentan de manera cordial como gerentes, empresarios o directivos de empresas reconocidas, ofreciendo supuestos descuentos, beneficios o ganancias extraordinarias. Estas maniobras, diseñadas para generar confianza y urgencia, derivan en importantes pérdidas patrimoniales y generan sentimientos de impotencia, angustia y vulnerabilidad en quienes las padecen.
En los últimos días se recepcionaron múltiples denuncias relacionadas con falsos descuentos de IOMA dirigidos a jubilados, supuestas ganancias por inversiones asociadas a YPF, y llamados que simulan provenir del área de seguridad de la empresa PERSONAL, entre otras modalidades. Estas maniobras ocasionaron pérdidas millonarias a vecinos del distrito.
Recomendaciones de seguridad
Desde la fuerza policial se difundió una serie de recomendaciones para prevenir este tipo de delitos:
- Activar la doble autenticación (2FA): incorporar un PIN de seis dígitos en aplicaciones como WhatsApp. Ante dudas sobre cómo hacerlo, se puede concurrir a la dependencia policial para recibir asesoramiento.
- Extremar el cuidado con enlaces y descargas: no ingresar a links sospechosos ni descargar archivos de mensajes o correos desconocidos, ya que pueden instalar aplicaciones de control remoto.
- Desconfiar de la urgencia: los estafadores buscan presionar para que la víctima actúe sin reflexionar.
- No compartir información personal: ninguna entidad legítima solicita claves, contraseñas o datos completos de tarjetas por teléfono, mensajes o correos.
- Verificar siempre la fuente: ante una comunicación sospechosa, cortar el contacto y comunicarse directamente con la institución a través de canales oficiales.
- Revisar la redacción: muchos mensajes fraudulentos presentan errores ortográficos o direcciones web similares, pero no idénticas, a las oficiales.
- Utilizar contraseñas seguras y cambiarlas periódicamente.
- Evitar redes Wi-Fi públicas para realizar operaciones bancarias o trámites sensibles.
- No atender llamadas de números dudosos y utilizar aplicaciones confiables para bloquearlas.
Desde la Policía recordaron que las estafas continúan existiendo porque siguen siendo un negocio rentable para los delincuentes, y remarcaron la importancia de compartir esta información para prevenir nuevos hechos.





