Por Javier Kristensen
Sergio Garcimuño dejará de ser el Secretario de Hacienda municipal el 31 de diciembre. Ya había anunciado la decisión de alejarse del cargo, y en las últimas horas lo confirmó.
Garcimuño es un funcionario correcto. Ya había ocupado el cargo entre 2001 a 2005 -últimos dos años de Aprile y dos primeros de Sanchez-, y volvió a hacerlo a partir de la asunción de Pablo Garate como intendente municipal. De profesión contador, con experiencia en finanza públicas, concentró su gestión en mantener las cuentas lo mas ordenadas posibles dentro de una administración que poco se detiene en cuestiones burocráticas.
Desde 2005 a 2023 el Municipio de Tres Arroyos no se detuvo en su renovación constante de gestión, implementación de nuevas herramientas, digitalización y demás cuestiones que hacen a la administración moderna del estado. Este proceso se detuvo a partir de esta gestión, y se concentró en evitar lo máximo que se pueda las desprolilgidades pretendidas por el Ejecutivo.

Aún así, Garcimuño se va dejando déficit y deuda. El mismo reconoció que el municipio tenía un pasivo de dosmil millones de pesos, y aún cuando el presupuesto fue aprobado con el voto de todos los concejales, excepto La Libertad Avanza, no provee solucionar la deuda el año entrante. Perdieron los concejales de la oposición una excelente oportunidad -sino la única-, de enderezar el rumbo de la gestión. Se concentraron en bajar unos pocos puntos el aumento de tasas a cambio de ciertos compromisos que dificilmente el Ejecutivo cumpla. Si no está escrito en piedra no existe.
Se menciona como reemplazo del actual Secretario de Hacienda a Federico Morales, actual Director de Finanzas del Municipio. Morales no es de Tres Arroyos, llegó a la gestión con el actual Intendente, para el cual trabajaba en uno de los organismos que Garate integraba dentro del armado provincial. Se le reconoce capacidad y conocimiento técnico, no así relación fluida y visión estratégica de la comuna, por lo que muchos funcionarios por lo bajo temen del modo en que se establecerá la relación con un funcionario cuya area es central, y todos los temas de gestión la atraviesan. Morales tendrá que demostrar en la cancha, que está apto para una función tan delicada, y ojalá así sea, por el bien de todos los tresarroyenses.
Se vienen días de calor en Tres Arroyos, y de rojo en el Municipio. Dificil tarea la de quien asuma la responsabilidad de ser la cabeza de la administración de un Municipio cuya política lejos parece estar de la austeridad y el manejo discrecional de recurso. Será un año en que viviremos en peligro.





