Todo aquel que se cruza con la prosa del español Carlos Ruiz Zafón queda marcado de por vida, casi que se convierte en un apóstol de sus textos insistiendo a otros lectores para que lo lean. Para que conozcan la saga de cuatro libros del Cementerios de los libros olvidados, para que se unan a la prole de seguidores que a lo largo del mundo disfrutan de sus historias y a la vez se lamentan que, en el año 2000, nos haya dejado huérfanos cuando apenas transitaba los cincuenta y cinco años y aún aguardábamos muchas más libros.

La saga en cuestión inicia con el libro La sombra del viento, en donde una tarde un padre decide llevar a su hijo para que conozca una biblioteca secreta situada en el propio corazón de una misteriosa y opresiva Barcelona del año 1945. Allí el joven Daniel Sempere, nuestro protagonista, elegirá un libro el cual lo arrastrará más allá de sus páginas para verse envuelto en una aventura por descubrir que fue de su autor, mientras un personaje diabólico “salido” del mismo libro, intentará de forma empecinada quemar todos los ejemplares y en último caso quizás atentar contra la propia vida de Daniel.

Fantasía, acción, misterio y drama se entrelazan de forma magistral para hablarnos y reflexionar sobre las propias relaciones humanas, sobre los sentimientos y las decisiones; sobre las alegrías y las tristezas; y principalmente sobre las acciones que ennoblecen a algunos y envilecen a otros.
La sombra del viento también es la historia de un libro que se niega a morir, que se obstina en pelear contra el olvido que amenaza con desaparecer en la sucesión monótona del tiempo a su autor. Porque no solo los escritores mueren, los libros también mueren… o en todo caso dejamos morir.
Libro: La sombra del viento (2001)de Carlos Ruiz Zafón.





