Claromecó vivió un fin de semana agitado por un fenómeno climático que combinó intensos vientos del sudeste y una marcada crecida del mar, que llegó a cubrir amplios sectores de la playa y provocó anegamientos en distintas zonas del balneario.

Durante la jornada del domingo se registraron ráfagas cercanas a los 60 kilómetros por hora, aunque hacia la noche el viento comenzó a disminuir.

El temporal dejó como consecuencia una suba excepcional del nivel del mar, con olas que en algunos sectores superaron los seis metros de altura y avanzaron sobre la arena hasta alcanzar parte de las bajadas públicas. En paralelo, el arroyo mostró un aumento notable de caudal, arrastrando espuma, ramas y residuos que luego el mar depositó en la orilla.

Ante esa situación, personal municipal desplegó tareas de limpieza y mantenimiento, mediante la puesta en funcionamiento de un operativo de emergencia para acondicionar el balneario hacia el comienzo de la temporada, la que se estima inaugurar el 6 de diciembre. Se trabajó especialmente en la reparación de los baños públicos y en el drenaje de las calles más afectadas, donde el agua y la arena formaron barriales.
Vecinos y turistas ocasionales compartieron imágenes de la crecida, tomadas desde el puente peatonal y otros puntos del paseo costero, donde se observaba el arroyo desbordado y el viento levantando cortinas de espuma sobre la costa. Pese al impacto visual del fenómeno, no se registraron daños importantes en viviendas ni en estructuras del frente marítimo.
Para los próximos días, se espera que el clima dé una tregua. El pronóstico anuncia viento leve del sudeste con una máxima de 13 km/h, mientras que hacia el jueves y viernes el flujo rotará al norte, con ráfagas de hasta 50 km/h y una leve posibilidad de lluvias el viernes por la tarde.





