Durante la madrugada de este sábado, una fuerte lluvia volvió a golpear al Área Metropolitana de Buenos Aires, dejando calles anegadas, cortes de tránsito y miles de usuarios sin luz. En pocas horas se registraron entre 70 y 100 milímetros de agua, lo que provocó complicaciones en zonas bajas de la Ciudad y del Conurbano.

Los municipios de Zárate, Campana y San Antonio de Areco fueron los más afectados, con acumulados que superaron los 200 milímetros y sectores completamente inundados. En Exaltación de la Cruz, varias familias debieron ser evacuadas por la crecida de arroyos, mientras que en La Matanza, Merlo, Ituzaingó, Avellaneda y Lanús se reportaron calles intransitables, viviendas con agua y cortes de energía eléctrica.
En la Capital, las lluvias provocaron demoras en avenidas como General Paz y Lugones, donde varios vehículos quedaron varados. El tránsito se vio interrumpido en distintos accesos, y en algunos barrios hubo complicaciones por el desborde de sumideros.
Los aeropuertos de Ezeiza y Aeroparque operaron con demoras menores, aunque sin cancelaciones masivas. También se registraron modificaciones en algunos recorridos de colectivos y trenes por anegamientos en pasos a nivel.
Hacia el mediodía, el Servicio Meteorológico redujo el nivel de alerta y las lluvias comenzaron a perder intensidad, aunque en algunos partidos del Conurbano las cuadrillas de Defensa Civil continuaban trabajando para asistir a vecinos y retirar el agua de las calles.
Se espera que el tiempo mejore gradualmente durante la tarde, con descenso de la temperatura y vientos del sur. Sin embargo, los municipios más afectados seguirán en vigilancia ante la posibilidad de nuevas precipitaciones durante la noche.





