La renuncia de José Luis Espert como candidato a diputado nacional por la provincia de Buenos Aires revolucionó el armado electoral de La Libertad Avanza. Lo que parecía una avalancha de denuncias mediáticas se transformó ayer en una decisión política que obliga a reordenar la boleta en el distrito más decisivo del país.

La versión oficial indica que Espert se bajó tras verse implicado en una investigación por supuestos vínculos con un empresario acusado de narcotráfico, quien habría contribuido financieramente en campañas anteriores. Aunque Espert reconoció alguna relación comercial con esa persona, negó conocer sus actividades ilegales. Días de tensión dentro del espacio libertario desembocaron en su renuncia, aceptada por el presidente Javier Milei.
La baja del candidato principal no deja un vacío legal. Según normativa vigente en materia de género y representación electoral, cuando un candidato renuncia, queda incapacitado o es inhabilitado antes de la formalización de la elección, el reemplazo recae en el siguiente candidato del mismo sexo que figura en la lista. Esta regla, contemplada por la Ley 27.412 de Paridad de Género, fue diseñada para asegurar continuidad en la alternancia de género en las nóminas oficiales.
Así es que Diego “Colo” Santilli, quien ocupaba el tercer lugar, asume ahora la cabeza de la lista bonaerense de LLA como candidato principal. Algunos medios ya lo ubican como el nuevo número uno, señalando que Karen Reichardt (la mujer en segundo lugar) cedería ese espacio para que se respete el mecanismo legal de reemplazo.

Para el gobierno nacional y su estrategia electoral, esta jugada resulta clave: perder a su figura de punta representa un golpe político, pero el mecanismo de reemplazo por género le habilita una salida institucional. Santilli asume hoy bajo ese manto legal, con la misión de recomponer el discurso libertario y dar batalla en Buenos Aires.





