Este fin de semana se desarrolla la 51.ª Peregrinación Juvenil a Pie hacia Luján, una de las manifestaciones religiosas más masivas del país, que convoca a miles de fieles en un camino de fe, esfuerzo y esperanza.
La marcha iniciará el sábado 4 de octubre, con el punto de partida en el Santuario de San Cayetano, en el barrio porteño de Liniers, a partir de las 7:00 horas. A esa hora comenzará a caminar el arzobispo de Buenos Aires, monseñor Jorge García Cuerva, y luego, a las 10:00, partirá la imagen peregrina bajo la responsabilidad de la Diócesis de Quilmes. El trayecto recorre cerca de 60 kilómetros hasta la Basílica de Luján.

El lema que guía esta edición es “Madre, danos amor para caminar con esperanza”, en consonancia con el tema del Jubileo 2025: “Caminar con esperanza”. Se espera que la convocatoria supere el millón de peregrinos, tal como estiman los organizadores para este año.
Para asistir a los caminantes habrá 63 puestos de apoyo distribuidos a lo largo del recorrido, con servicios gratuitos de hidratación, atención médica, baños químicos, puestos de descanso, provisión de frutas y asistencia para los pies. También se reforzará el servicio ferroviario de la línea Sarmiento (Once – Moreno – Luján) para facilitar el transporte de quienes se sumen al camino.
Durante la caminata y en Luján habrá misas programadas. El domingo 5 de octubre, a las 7 de la mañana, se celebrará la Misa Central frente a la Basílica, presidida por monseñor García Cuerva, con transmisión en vivo a través del canal Orbe 21 y plataformas digitales. También habrá misas en distintos horarios tanto en la Plaza Belgrano como dentro de la Basílica.
Los organizadores han reforzado el trabajo de coordinación con voluntarios, equipos médicos, seguridad, móviles de apoyo y servicios especiales de transporte para que la experiencia de los peregrinos sea segura, acompañada y espiritual.
La peregrinación lleva más de medio siglo como tradición: nació en 1975 con un grupo de jóvenes que caminó desde Liniers hasta Luján bajo el lema “la juventud peregrina a Luján por la patria”. Con el paso de los años se transformó en un símbolo de compromiso colectivo, devoción individual y reafirmación de la fe mariana en Argentina.
Hoy, cientos de miles caminan, rezan y caminan juntos ese tramo que une la capital con el santuario, trayendo consigo plegarias, intenciones y el deseo de renovar el espíritu en encuentro con la Virgen de Luján.





