Hoy Scott Bessent, secretario del Tesoro de Estados Unidos, estampó su firma política en uno de los momentos más críticos del panorama económico argentino en meses. En publicaciones recientes en la red social X, Bessent aseguró que “todas las opciones de estabilización están sobre la mesa” y afirmó que EEUU está dispuesto a “hacer lo necesario dentro de su mandato para apoyar a Argentina”.
Ese mensaje se leyó como un gesto claro de respaldo: el Gobierno lo festejó como una señal de legitimar su programa económico, justo cuando enfrenta presiones cambiarias, baja de reservas, caída de bonos y una derrota política reciente.

Cómo respondieron los mercados.
La reacción en los mercados fue inmediata y positiva:
- Los bonos soberanos en dólares subieron con fuerza esta mañana, algunos con ganancias de entre 15% y 24%, especialmente los Globales, impulsados por la expectativa de que EEUU pueda ofrecer instrumentos financieros —swap lines, compras de deuda, o directamente de divisas— para dar aire en lo cambiario.
- Los ADRs (acciones argentinas cotizadas en Wall Street) también rebotaron con fuerza: muchas acciones bancarias, financieras e industriales marcaron subidas sobresalientes.
- El riesgo país, que había estado por encima de los 1.400 puntos básicos, cayó más de 350 puntos y quedó cerca de los 1.100–1.150 puntos en algunos reportes.
- En paralelo, el dólar oficial bajó varios pesos tras los anuncios, y las cotizaciones financieras (como MEP y contado con liquidación) también cedieron parte de su alza previa, al calor de la expectativa de mayor respaldo externo y medidas como la suspensión temporal de retenciones a los granos. Estas fueron las cotizaciones: Dólar oficial: $1.430 para la venta en Banco Nación.; Dólar blue: $1.475 para venta, y Dólar MEP: aproximadamente $1.427 – $1.430.
Reacción en Casa Rosada
En el entorno presidencial hubo alivio tras el anuncio. Se interpretó como una herramienta política fundamental: no solo para apuntalar reservas y frenar la sangría cambiaria, sino también para enviar un mensaje de respaldo internacional que pueda recomponer cierta confianza interna y en los mercados.
Funcionarios del Ministerio de Economía comentaron con cautela que aún falta ver los detalles de cómo se instrumentará ese apoyo, qué instrumentos se usarán, en qué plazos, y cuál será el contrapeso en condiciones políticas. Pero el clima general es de esperanza, con la expectativa de que esto sume margen para corregir desequilibrios temporales y para que el programa económico tenga espacio para operar sin sobresaltos mayores.





