Lo que comenzó como una infracción de tránsito terminó por revelar una situación mucho más grave. A fines de agosto, personal de Tránsito de la Municipalidad de Tres Arroyos secuestró una camioneta Nissan Frontier blanca que llevaba varios días abandonada en la vía pública y la trasladó al depósito municipal. Durante semanas, el vehículo permaneció allí como parte de una simple contravención, sin que se advirtiera que tenía un pedido judicial activo.

La irregularidad salió a la luz recién este lunes, cuando efectivos de la Comisaría Primera y personal de la Planta de Verificación Policial revisaron la unidad. Al cotejar la documentación y los números identificatorios, constataron que el dominio colocado no coincidía con el chasis ni con el motor. Finalmente, se descubrió que la camioneta tenía pedido de secuestro por hurto automotor, emitido el 8 de agosto de 2024 por la UFI de San Isidro.
El rodado, cuyo verdadero titular es un vecino de Vicente López identificado como Pablo Antonio, fue restituido tras la intervención judicial. Desde la fiscalía dispusieron las medidas de rigor, mientras continúan las investigaciones para determinar cómo el vehículo robado terminó en las calles de Tres Arroyos y pasó inadvertido durante varias semanas dentro del propio depósito municipal.





