Este miércoles por la tarde, en un clima cargado de tensión y confrontación, el presidente Javier Milei encabezó el acto de cierre de campaña de La Libertad Avanza en la provincia de Buenos Aires. El evento se realizó en el Club Villa Ángela del barrio Villa Trujui, en Moreno, un distrito gobernado por el peronismo.

Ambiente de tensión y confrontaciones
La jornada estuvo marcada por incidentes en los alrededores del acto: se registraron enfrentamientos entre militantes y manifestantes opositores, pedradas contra la comitiva presidencial y agresiones físicas. Un periodista fue golpeado con una botella en la cabeza, y algunos autos personales resultaron dañados. La seguridad del acto, cuestionada previamente por el gobierno provincial, terminó siendo uno de los focos de análisis.
Claves del discurso de Milei
- Polarización al límite
Milei lanzó duras críticas al kirchnerismo y al gobernador Axel Kicillof, a quien definió como “un inútil esférico” y acusó de intentar desmoralizar a los bonaerenses para evitar que concurran a votar. - Defensa de Karina Milei
En medio de acusaciones por la difusión de audios que involucran a su hermana, Karina, el presidente aseguró que se trataba de una “opereta” y pidió respetar su figura pública. - Empate técnico y llamado al voto masivo
El mandatario afirmó que las encuestas anticipan un “empate técnico” y urgió a una alta participación ciudadana para frenar al kirchnerismo, con el simbólico reclamo: “Vamos a pintar la provincia de violeta.” - Llamado a cuidar cada voto
Insistió en que cada voto auténtico cuenta frente a lo que describió como una estrategia del sistema para deslegitimar el proceso electoral. Invitó a la militancia a preservar los votos como una victoria moral.
El cierre en Moreno, un núcleo electoral del peronismo, es considerado un checkpoint estratégico de cara a las elecciones del domingo. La violencia vivida y las denuncias de provocación por parte de ambos sectores profundizan la polarización. El discurso de Milei, con tono confrontativo y aguerrido, busca mantener encendida a su base y alentar una movilización decisiva.
La jornada dejó en claro que el termómetro político está al rojo vivo: la relación entre el oficialismo y la oposición sigue a la defensiva, y la campaña electoral ingresa en su tramo final con una liturgia de alta tensión y alto impacto político.





