Este 29 de agosto se conmemora en todo el país el Día del Abogado, una fecha instaurada en homenaje al nacimiento de Juan Bautista Alberdi, en 1810. Su figura trascendió como una de las más influyentes del derecho argentino: pensador, jurista y autor de Bases y puntos de partida para la organización política de la República Argentina, obra que inspiró la Constitución Nacional de 1853.
La jornada invita a reconocer no solo a Alberdi, sino también a todos aquellos profesionales del derecho que dejaron una huella en la vida pública argentina. Entre ellos se cuentan presidentes que provenían de la abogacía, como Carlos Pellegrini, Roque Sáenz Peña, Hipólito Yrigoyen, Arturo Frondizi, Arturo Illia, Raúl Alfonsín y Néstor Kirchner y Cristina Fernández de Kirchner, entre otros. A su vez, nombres como Carlos Nino, Germán Bidart Campos o Ricardo Lorenzetti sobresalen como juristas y académicos que enriquecieron la doctrina y la interpretación de las leyes.
Más allá de los nombres, la fecha resalta la importancia de una profesión en permanente transformación, que acompaña los cambios sociales, económicos y tecnológicos del país. En un tiempo donde la violencia y la confrontación ocupan espacio en la vida pública, el derecho y quienes lo ejercen siguen teniendo una misión central: ser instrumentos para garantizar justicia, construir consensos y promover la paz social.






