Durante la tarde del miércoles, un acto de campaña del presidente Javier Milei en Lomas de Zamora —zona sur del Gran Buenos Aires— fue abruptamente interrumpido cuando manifestantes opositores arrojaron piedras, huevos, ramas y botellas contra el vehículo en el que viajaba el mandatario, quien fue evacuado sin sufrir daños.
El episodio se produjo en el marco de una caravana electoral de La Libertad Avanza, en la que Milei circulaba junto a su hermana, Karina Milei, y el candidato oficialista José Luis Espert. Ante la escalada de agresión, efectivos policiales formaron un cordón protector que permitió retirar al presidente en un vehículo blindado. Espert abandonó la escena en una motocicleta, mientras que algunos manifestantes y policías se enfrentaron, dejando como saldo al menos dos detenidos y tres heridos.

Más tarde, desde su residencia en Olivos, Milei compartió una foto junto a su hermana y Espert, acompañada de un mensaje en el que responsabilizó al kirchnerismo por el ataque y reforzó su lema de campaña: “Kirchnerismo nunca más”.
La ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, y el vocero presidencial, Manuel Adorni, también condenaron el episodio y apuntaron contra sectores de la oposición por promover la violencia.
El hecho ocurre en un contexto de fuerte tensión política, con el presidente enfrentando cuestionamientos por denuncias de corrupción que salpican a su entorno más cercano y medidas de ajuste económico que han generado rechazo en amplios sectores sociales. El ataque, además, se produce a pocos días de las elecciones clave en la provincia de Buenos Aires, donde el oficialismo busca medir su peso político frente a la oposición.





