Por Nacho Garcia Zurita.
Si te gusta la oscuridad, es el sugestivo nombre del último libro de cuentos que publicó el archiconocido maestro del terror estadounidense Stephen King el pasado año. Prolífico escritor que ha aterrorizado al menos a tres generaciones de lectores a lo largo y ancho del globo, el septuagenario nacido en Portland, estado de Maine, ha alcanzado la fama mundial en el género de terror con novelas como El resplandor, Misery, It, Cementerios de Animales, Carrie, por solo nombrar algunas de las más conocidas y que han llegado a la pantalla grande.

Responsable de decenas de terroríficas criaturas nacidas en su imaginación, y crecidas en las cientos y cientos de páginas que ha escrito, King nos ha asustado a través de demonios, autos poseídos, payasos, animales y aliegeninas, pero también con un niño pequeño o una madura fanática de la lectura. Leer a King por la noche, en soledad o en un día de tormenta puede representar una experiencia lectora exquisita, pero también perturbadora, al punto de que miremos por sobre nuestro hombro o verifiquemos si la puerta está bien cerrada.
Sin embargo, en los doce cuentos que componen Si te gusta la oscuridad, King no recurre a viejas recetas, quizás porque ya esté mayor, sino que nos presenta miedos más reales, miedos existenciales que como seres humanos nos acechan con el paso de los años y a la vuelta de la esquina. La irreparable pérdida de un hijo, la soledad de la viudez, la muerte que nos espera a cada uno, la vejez y la obsesión son algunos de los tópicos que afectan a los personajes de los cuentos de King y que nos interpelan y asustan de alguna u otra manera. Terrores más profundos y atávicos de los que puede representar un payaso asesino o un auto poseído, de los cuales casi no se habla pero que sin duda rondan en la cabeza de la mayoría de los seres humanos en algún momento de su vida.
Lector, si te gusta la oscuridad, la mesa está servida.
Libro: Si te gusta la oscuridad de (2024) de Stephen King.





