Este domingo por la mañana debía jugarse la final de los play off del Torneo Apertura del fútbol femenino tresarroyense entre Huracán y El Nacional, pero el encuentro terminó con una fuerte polémica que dejó un sabor amargo para jugadoras, público y el ambiente del deporte local.
El partido se disputó tras la controvertida suspensión del pasado fin de semana, cuando Huracán —equipo local en la definición— decidió postergar el encuentro por el estado del campo de juego, tras las lluvias, argumentando la necesidad de preservar la cancha. La decisión, avalada por la Liga Regional Tresarroyense de Fútbol, generó el malestar de El Nacional, que consideró injusta la reprogramación.
En señal de protesta, El Nacional se presentó a disputar la final con solo 7 futbolistas, el mínimo permitido por reglamento, y con una fuerte postura simbólica: las jugadoras ingresaron al campo vistiendo camisetas de los distintos clubes que forman parte del fútbol femenino local, visibilizando su reclamo por la igualdad de condiciones y el trato hacia la disciplina.
El desarrollo del partido duró apenas unos minutos. Huracán abrió el marcador rápidamente con un gol de Müller, y poco después, la capitana de El Nacional, Romina Ramírez, sufrió una lesión que la obligó a salir, dejando a su equipo con seis jugadoras, número insuficiente para continuar el juego.
El árbitro dio por finalizado el encuentro y, de este modo, Huracán se consagró campeón del play off y del Torneo Apertura 2025.
Más allá del título obtenido, la definición no escapó a la controversia y dejó múltiples reflexiones sobre el presente y el futuro del fútbol femenino en la región, en un final que distó mucho del espíritu deportivo que se esperaba para una instancia tan decisiva.





