Franco Colapinto no pudo siquiera comenzar el GP de Gran Bretaña. El equipo Alpine decidió sacarlo de la grilla (debía largar último tras su error en la Q1) para cambiar la unidad de potencia. El argentino dio la vuelta previa y se fue al pit, desde donde debía comenzar, pero la escudería de Enstone lo hizo parar primero a cambiar los neumáticos intermedios por lisos duros en medio del cambiante clima. Su A525 jamás volvería a arrancar. “Es el mismo problema que en Barcelona”, dijo por radio el expiloto de Williams. En el GP de España, Colapinto sufrió el inconveniente un inconveniente de transmisión que lo dejó sin poder salir de la calle de boxes en clasificación.

Le pidieron que reseteara, apagó todo, volvió a ponerse en marcha, pero no hubo caso, fue abandono sin partir (el GP de Gran Bretaña no figurará como disputado en su campaña en F1). Franco se mostró apesadumbrado y casi quebrado en el diálogo con el team: “No puede ser, no puede ser”. Colapinto vivió casi la totalidad de la carrera en el box. Recién cuando quedaban un par de giros para la bandera de cuadros, el argentino compareció en el corralito de prensa para el obligatorio contacto con la prensa.
“No sé qué pasó, no sabemos todavía, pero no pude ni salir del box. Una pena que nos estén pasando estas cosas, tuvimos un par de problemas últimamente. Después de un buen fin de semana en el que había encontrado bastante preformance y habíamos encontrado un buen ritmo en general, es una lástima que haya pasado esto, era una buena carrera para correr viendo todo lo que pasó, con la lluvia y los cambios de gomas”, dijo Franco ante el micrófono de ESPN.
Alpine marcha último en el Mundial de Constructores con 19 puntos, todos sumados de la mano de Pierre Gasly. De hecho, el francés fue sexto en Silverstone, su mejor resultado de 2025, y apaciguó el daño de haber disputado la carrera con un solo auto. El francés brilló con su A525, sacándole el jugo a un coche con el que sufrió muchísimo en las tres tandas de entrenamientos. Prácticamente no podía llevarlo por la pista.
El avance del ex Red Bull y Alpha Tauri en el fin de semana fue sensacional. Sacó el máximo provecho del paquete que le entregó la escudería de Enstone y partió octavo, tras ser décimo en la clasificación. En carrera, se mantuvo en pista, en las complicadas condiciones, y con buen ritmo finalizó sexto.
GANÓ EL LOCAL EN UN LOCO GRAN PREMIO.
Que llueva en Gran Bretaña no puede sorprender a nadie. De media, los ingleses tienen 130 días con paraguas por las calles, es decir, uno de cada tres. Entonces, no era ilógico que el pronóstico anunciara chubascos para el momento de la 12ª fecha de F1 en Silverstone. Y, claro, cuando en la Fórmula 1 la pista se moja, la parrilla entra en estado de locura. Vaya si se mezcló todo en la competencia que finalmente se cerró con el triunfo de Lando Norris y su McLaren para dejar el campeonato en estado de ebullición.

Pasó de todo. Ya de entrada complicó la lluvia, porque al momento de partir, ya no caía agua y ¡había sol! Entonces, locura, ¿con qué se larga? La grilla terminó con varias ausencias por los pilotos que eligieron ir a boxes a buscar neumáticos para piso seco, cuando el pronóstico avisaba que la lluvia extrema llegaría pronto. En ese revoleo quedó Franco Colapinto, quien tenía que partir desde pits por haber cambiado la unidad de potencia de su Alpine, pero nunca se puso en marcha…
Desde ahí, estrategias acertadas, equivocadas, errores, despistes, choques, sanciones… Uff, de todo un poco. Los soldados se caían, los pilotos se quejaban por radio. Rápidamente quedó en evidencia que Max Verstappen había agotado toda su magia en la clasificación. La pole maravillosa que consiguió el sábado, con su Red Bull totalmente descargado, al nivel que solo él lo puede manejar, se esfumó rápidamente. La armada de McLaren era incontenible para tan poco RB21. Mucho piloto (muchísimo) para un coche que ya no es el que dominaba. Eso sí, la magia la gastó de verdad toda en la qualy, porque en carrera terminó con un trompo en la vuelta 21, en pleno relanzamiento, que no entra en los parámetros normales de Max.
Con Lewis Hamilton, Charles Leclerc y George Russell, solo por dar nombres de pilotos de calibre, visitando el pasto. Con Isack Hadjar llevándose puesto a Kimi Antonelli bajo el diluvio y destruyendo su Racing Bulls, con Gabriel Bortoleto con un error de novato en la lluvia rompiendo su Sauber, con Liam Lawson y una maniobra ilógica con Esteban Ocon, con los compañeros de Haas (Ocon y Oliver Bearman) tocándose y entrenado en una danza de trompos a la par… Sí, todo eso pasó en el GP de Gran Bretaña de 2025. Y hubo más, pero es hora de llegar a la punta de la carrera, a la victoria de Lando Norris.
Norris había estado detrás de su compañero Oscar Piastri desde la clasificación. El australiano picó segundo y el inglés, tercero. Y una vez que los poderosos McLaren quedaron en punta, parecía que sería un mano a mano, pero la definición llegó desde los comisarios. El momento de mayor diluvio llevó a dirección de carrera a sacar a pista el auto de seguridad por la falta de visibilidad (se supone). Cuando el mayor aguacero aflojó, el coche insignia había apagado las luces indicando que se iba. Una vez que ocurre esto, el que maneja la velocidad del pelotón es el líder de la carrera, hasta llegar a la línea de safety car. El líder era Piastri. Pero el australiano tomó la decisión de frenar bruscamente, tanto que Verstappen debió esquivarlo y lo superó. La FIA tomó nota y determinó sancionarlo con diez segundos, que cumplió en su última parada en boxes.
Tan alocada fue la carrera, que la primera victoria de Norris en su casa se dio en el escritorio. Porque luego de que Piastri purgara la pena, el escolta del Mundial se quedó con la punta del Gran Premio y el éxito. En medio del caos, apareció Lando, para la emoción de su mamá, quien no podía contener las lágrimas al momento de saludarlo. El británico se había equivocado en la clasificación (una más y van…), pero en la carrera aprovechó todo lo que le vino y mostró un manejo firme en las adversas condiciones de la pista.
“Es precioso. Todo lo que soñé, supongo. Todo lo que siempre quise lograr. Aparte de un campeonato, creo que esto es lo mejor que puedo conseguir en cuanto a sensaciones, logros, orgullo, todo», dijo Norris antes de subir al podio a recibir ese trofeo por el cual había dicho el viernes que entregaba todas sus victorias obtenidas hasta acá, solo para vivir el momento de vencer en casa. El triunfo, el segundo en fila, el cuarto de la temporada y el octavo de su campaña, le sirvió para quedar a ocho puntos de Piastri en la pelea por el título, en una batalla que los tendrá, sin mediar nada raro, como exclusivos protagonistas. Verstappen, tras su trompo, escaló hasta un quinto puesto con sabor a poco y que lo dejó a 69 puntos del líder. Una diferencia muy grande. McLaren seguirá sumando capítulos de la pelea interna y todavía queda exactamente medio Mundial. El ecuador se cruzó en una loca carrera en Silverstone.





