Guillermo Yané había largado en Concordia desde la tercera fila, y de movida quedó 5to.. En la chicana se apretaron todos, y un roce le provocó un golpe en la trompa. Quedó séptimo, y desde allí comenzaba a trabajar la carrera, pero el auto que venía delante cortó unos metros antes de la curva en la segunda vuelta, y Yané no pudo esquivarlo, tocándolo fuerte, lo que provocó la rotura del radiador y le obligó a detenerse.
Frustrada competencia para el tresarroyense que reemplazó a Felipe, su hijo, quien había iniciado esta aventura del Procar 4000 B y decidió no continuar.
Vendrán otras carreras, y seguramente el piloto tresarroyense se irá afirmando en la categoría.






