El Cónclave que elegirá a un nuevo Papa inicia hoy en el Vaticano, con la participación de los cardenales menores de 80 años.
A partir de este miércoles, la grey católica está pendiente de la chimenea por la cual sale el humo blanco que anuncia al nuevo Pontífice, en este caso al sucesor de Francisco desde la Capilla Sixtina.

El cardenal Dominique Mamberti, quien ocupa el rol de protodiácono del Colegio Cardenalicio, será el encargado de anunciar la elección del nuevo pontífice con el tradicional «Habemus papam».
El cónclave reunirá a 133 cardenales electores, ya que de 135 designados, dos no asistirán por razones de salud.
A las 10 (hora de Roma, 5 am hora argentina), se celebrará la misa «Pro Eligiendo Pontífice» y por la tarde, a las 16.30 (11.30 hora argentina), comenzará el encierro en la Capilla Sixtina para la primera votación.
El resultado se anunciará mediante el humo que se eleva desde la chimenea del lugar: negro si no hubo acuerdo; blanco si el mundo católico ya tiene nuevo Papa.

Durante esta semana, los purpurados participaron de congregaciones generales que les permitieron intercambiar visiones antes del cónclave.
Este lunes se duplicaron las reuniones para avanzar en los consensos, mientras la Santa Sede reforzó el secretismo: se desactivaron cámaras, se blindaron los accesos y todo el personal ajeno al proceso debió jurar absoluta discreción.
Los cardenales solo saldrán de allí cuando se alcance la mayoría necesaria para designar al nuevo jefe de la Iglesia católica.
Todos los cardenales habilitados para votar un nuevo Papa están en el Vaticano, se informó oficialmente este lunes.
Todos los cardenales se alojan en la Casa Santa Marta y en la antigua Santa Marta, donde les fueron asignadas sus habitaciones.





