El próximo 8 de Mayo será un día distinto para la Parroquia Nuestra Señora de Luján, un día de celebración. En la fecha de los festejos patronales asumirá el Padre Mauro al frente de los servicios ministeriales. Esto no significa que el Padre Domingo Torquatti, quien está al frente de la parroquia desde hace 39 años, se jubile. Pasará a dedicarse de lleno a la obra del templo entendiendo que otro sacerdote debe hacerse cargo de la tarea pastoral.
Con humildad, el padre Torquatti aseguró “Que yo tome esta decisión es para aumentar los servicios en la Parroquia. Cualquiera que venga va a ser mejor cura que yo porque se va a dedicar más a esto”
7500: ¿Padre usted tomó la decisión de jubilarse?
PT: “No es tan así porque se supone que jubilarse es dejar de hacer una actividad y uno pasa a cobrar un dinero. De hecho, a nivel jubilación, nosotros aportamos a la caja privada de la Curia, que gracias a Dios ya hace unos años cobro 180.000 pesos por mes. Eso sería la jubilación en el aspecto administrativo. La realidad es que yo hace seis años hablé con el Obispo porque al principio estaban los quehaceres de la parroquia, los movimientos de jóvenes y poco a poco yo eso lo fui dejando, porque me fue absorbiendo aquello que yo entiendo que es particularmente lo que el Señor me llamó a mí en la parroquia: llevar adelante toda esta obra. Hace 39 años que estoy y 38 que trabajo para ella cada vez más y eso me distrajo del servicio pastoral. Entonces le dije al Obispo “tal vez vos quisieras cambiarme porque estoy distraído un poco del servicio ministerial, presbiteral, sacerdotal en la parroquia”. Él me preguntó si yo estaba bien, le dije que sí y me pidió que siguiera. En noviembre, con ocasión de hacer la bendición del templo, a los pocos días volví a hablarle para decirle que ciertamente me releve de la responsabilidad de tener a cargo la pastoral porque entiendo que no estoy cumpliendo como debería y quisiera que viniera otro sacerdote para hacerse responsable y yo humildemente paso a estar al servicio del sacerdote que venga. La estructura edilicia ya merece que haya un servicio mayor. Es una pena que no lo explotemos pastoralmente. El padre Broilo hizo el tema Ranchos y su servicio pastoral estaba ahí. Llegué y continué con esto. Si el día de mañana me muero viene un cura y tiene que hacerse cargo de esta obra. Entonces lo mejor es ir haciendo un ensamble, un sacerdote que venga haciéndose en la parroquia, ir acompañándolo, la comunidad también. Hace ya dos años le pedí al padre Roberto que me ayudara en la parte pastoral de catequesis y armó un grupito que está llevando adelante la catequesis. Que el sacerdote que llegue asuma la parte pastoral y se dedique, la desarrolle bien y yo pasaré a ayudar sobre todo el perfil de llevar adelante el desarrollo de la obra que todavía falta bastante. Incluso ahora hay que hacer una reparación en el techo que me sale 22 millones de pesos. Un cura como la gente se dedica a hacer la parte pastoral, no es justo que tenga este gravamen. Pienso seguir en la parroquia haciendo lo mismo que ahora pero sin sentirme mal por no atender la parte pastoral. Al contrario, la parroquia va a recibir un caudal de servicio extraordinario que es darle sentido a esta obra que venimos haciendo entre todos hace tanto tiempo.”

7500: ¿Ya está designado el sacerdote que se hará cargo de los servicios en la Parroquia?
PT: “Será el padre Mauro que actualmente está con el padre Roberto y el padre Zacarías en la Parroquia del Carmen. Seguirá viviendo allá. Vamos haciendo algo intermedio, creativo. Somos una sola Iglesia al servicio del Señor y de la feligresía. Como hermanos estamos al servicio de la comunidad y queremos ver la mejor manera de ampliar los servicios. Que yo tome esta decisión es para aumentar los servicios en la Parroquia. Cualquiera que venga va a ser mejor cura que yo porque se va a dedicar más a esto. Esto me da mayor tranquilidad que mientras hago todo lo que tengo que hacer no estoy distrayendo el servicio pastoral adecuado.”
7500: ¿Es difícil cumplir con horarios rígidos realizando esta obra del Templo?
PT: “Yo no me puedo permitir horarios estables. La gente me llama, dona y tengo que ir detrás de esto. Honestamente jamás he despreciado nada y muchas veces voy una o dos veces por semana al basural descartando ciertas cosas, otras las sigo cirujeando como hace 38 años cuando empecé, dando valor a todo lo que la gente da, recibiéndolo con alegría, que es lo que el Señor manda y así lo recibo. Lo mío es algo permanente. “

7500: ¿Cuándo asumirá el Padre Mauro?
PT: “ La idea es realizar la asunción formal el 8 de mayo que es el día de la Virgen de Luján, la patrona, y yo paso a mantener la administración de lo que hago al servicio de la Parroquia.”
7500: ¿Qué le dejan estos 39 años de sacerdote en Tres Arroyos?
PT: “Alegría. Yo me siento dichoso, he ido dando un servicio a la comunidad. Yo me inicié en la Iglesia por convicción espiritual en la línea de San Francisco de Asís. Estuve 7 años con los Padres Franciscanos y lo mío siempre fue estar con la gente en una actitud de humildad y servicio. Luego fui ordenado sacerdote, pero siempre estuvo en mí este proyecto, estando en esta postura. Le agradezco a Tres Arroyos que me ha permitido a lo largo del tiempo dejar que brote en mí esa espiritualidad. Algunos me atacaban o criticaban porque no es un perfil de un cura,cura. Por eso siempre decía que el día que terminara la iglesia ponemos un cura como la gente y tenemos la parroquia en marcha. Yo decía que el padre Roberto es el párroco de Tres Arroyos porque yo veía, entre chiste en chiste, que ese es mi perfil. Yo agradezco porque si bien me inicié con esa espiritualidad, el servicio pastoral, ministerial en su momento me ha ido dando otro perfil. Una vez un muchacho me dijo “Mingo no te estarás por morir vos”. Yo le respondí “querido tarde o temprano va tocar, estadísticamente hablando, estoy más cerca del arpa que de la guitarra”. En su momento Dios dirá . Me encanta la vida pero esto no me alcanza para nada, yo quiero la vida del Espíritu, sin tiempos ni espacios. La fe me hace estar feliz y dichoso esperando una plenitud de vida que no me tenga corriendo de acá para allá. Me llevo esto de estar cerca de la gente, codo a codo en sus quehaceres, no necesariamente en lo ministerial confesional, porque desde la espiritualidad que uno tiene , está cercano. Así lo hice en los bailes, cuando hacíamos los desfiles, en esto de los shopping. Cuando la gente viene , busca precios y yo me pongo en el lugar de la gente siendo razonable porque necesito el dinero para llevar la obra adelante. La gente cuando dona, lo hace para el servicio de la parroquia. “






