Por Matias Lopez.
Walter Plaza, un talentoso joven de 10 años de Tres Arroyos, da un paso importante hacia su sueño: jugar en las infantiles de Estudiantes de La Plata. A tan corta edad, ya demuestra un gran compromiso y dedicación al fútbol, y su pasión por el deporte lo lleva a mudarse a La Plata para continuar su formación en uno de los clubes más importantes del país. Detrás de este sueño, una familia unida y solidaria que lo acompaña en cada etapa de su crecimiento, brindándole apoyo y guía en cada desafío que enfrenta. Walter es un ejemplo de esfuerzo, sacrificio y el poder de los sueños hechos realidad.
El pequeño Walter contaba como se siente en este momento. “Muy contento, gracias a dios me llego una linda oportunidad.”
Con sus propias palabras contaba como lo ve a su próximo club: “Estudiantes es un lindo club, me recibió muy bien. Estoy orgulloso de eso y el trato que tuvieron conmigo. Es igual a Tres Arroyos pero con diagonales. Espero que ganemos todos los partidos, pero que podamos divertirnos y la pasemos bien.»




El joven viene de jugar en las inferiores de Argentino de Tres Arroyos y tuvo un paso por Nacional, Villa Italia y Central hasta llegar al momento actual que esta viviendo.


Anteriormente tuvo oportunidades de mostrar su juego ante River y entrenó junto a las formativas del “Millonario” en el River Camp. “La verdad que me fue muy bien con las pruebas en River y me sentí muy feliz«, expresaba el pequeño Walter.
7500: ¿Cómo te sentís en este momento y a quien tenes que agradecer por todo lo que estas pasando?
Walter: “Soy un chico muy feliz porque nadie tiene tantas oportunidades y hay que aprovecharlas. Tengo que agradecer a mis papas y a Dios por acompañarme siempre»
Con tantas oportunidades llegan también grandes responsabilidades. Su padre, Diego Plaza, con una trayectoria en el fútbol tanto como jugador como en su rol actual de profesor, también compartió su perspectiva con 7500 sobre cómo vivieron en familia la convocatoria del pequeño Walter a Estudiantes. «La tomamos de forma natural con los pies sobre la tierra, más que nada el. Siempre enseñándole lo que es la educación, lo que son los valores, de donde venimos, siempre agradecido a Dios con todo y que no sienta presión con nada. Si uno estaba exaltado él lo tomaría de otra forma. Gustavo Escorza es quien lo hizo debutar con 8 años y a su vez el que me acompañó también en mi formación como jugador.”
Diego comentaba como fue el camino que recorrieron para llegar hasta el momento donde se encuentra Walter. “Nosotros empezamos a través de Gustavo Escorza a través de sus contactos con los clubes de AFA. Comenzamos con unas pruebas en River en las cuales tuvo tres etapas en las cuales les fue bien y quedaron en llamar y que no lo fichemos en Estudiantes. No volvieron a llamar y finalmente decidimos por Estudiantes por la predisposición que hubo en el club. El año pasado fuimos tres veces a La Plata y nos brindaron mucha contención. Estudiantes es un club muy grande en sentido de pertenencia, son muy familieros. Walter está muy cómodo y yo por suerte tengo laburo allá y podemos acompañarlo. El es el único chico de 10 años que no es de La Plata.»
7500: ¿Qué se siente saber que su hijo estará en uno de los clubes más grande de Argentina en cuanto a formación de jugadores?
Diego: “Es un orgullo como cualquier padre lo puede sentir. Walter se lo gana día a día. Si bien él está en Tres Arroyos se levanta a la mañana y sale a correr, se cuida con las comidas. Entrena todos los días. Ama eso y veo la dedicación que le pone a cada rutina. Me siento orgulloso por él, que va a cumplir su sueño. Si bien falta el camino por ahí, siendo buen chico tiene que seguir intentando. Yo siempre le digo que el éxito es intentarlo todos los días.”

Diego tambien daba su opinión desde el lado futbolístico, alguien que tambien lo vivió desde muy pequeño. “Desde el lado futbolístico es lo que la mayoría queríamos, yo tuve mis oportunidades pero no las aprovechaba porque no tenía un acompañamiento como tiene Walter. Hablo mucho con él, hago mucho hincapié en la educación, en lo físico, en la mentalidad. Yo creo que cualquier persona que se dedique y lo haga con disciplina, puede llegar hasta donde se proponga. El fútbol es apasionante, a mi me muevo y a mi hijo también.
En cuanto a los expectativas que espera para su hijo, Diego respondía lo siguiente: “Principalmente que disfrute, que siga creciendo día a día. Que siga teniendo esa predisposición para aprender y escuchar a todas las personas ya que de todas aprendemos algo. Si mantiene esa cabeza puede llegar hasta donde él quiera.”





