Ese paréntesis de la vida cotidiana y comunitaria que suele ser enero se cerró para Tres Arroyos con la llegada del gobernador de la provincia. Su raudo paso por Claromecó y Tres Arroyos despertó de su letargo a todas las fuerzas políticas locales, que advirtieron por primera vez la cercanía de las definiciones que habrá que tomar pensando en Octubre, y la velocidad con que el tiempo transcurre, tomando nota que a partir de ahora cada gesto, cada palabra y cada acción es una acción política.
PARA LOS DEL PALO.
El sector peronista/kirchnerista convive hoy con una inusitada anarquía, falta de liderazgos valiosos para el electorado, ausencia de un discurso seductor y sobre todo una indisimulada guerra a cielo abierto entre el kirchnerismo duro y el resto del peronismo. Tres Arroyos no es ajeno a este escenario. El Intendente Garate es hombre político de Sergio Massa, hoy autoproscripto como técnica de supervivencia. Nunca Garate pudo encolumnar al peronismo local, que mas allá de los cargos partidarios siguió siendo manejado por Kuto Moreno, menos por liderazgo propio que por conveniencias políticas. Kuto y Pablo no se llevan bien, y las mieles del poder local no han disminuido sus diferencias. En la visita de Kicillof se los vio distantes, uno en cada marco de la foto, sin ninguna imagen pública de unidad, y dividiendo los escenarios. En Claromecó la figura política fue Moreno, al Conservatorio no asistió, entonces Garate tomó el protagonismo. De las tres patas políticas que conforman el gobierno local, sólo se visibilizó Pablo Garate. Pity Federico mantiene una vieja rencilla con el Ministro de Gobierno provincial, Carlos Bianco, de la época que Pity ocupaba un cargo en nación vinculado con Acción Social. Esto sumado a la creciente imagen negativa del Jefe de Gabinete local lo mantuvo en un cuidado segundo plano durante la visita de Kicillof. Tanto es así que en Claromecó los encargados de protocolo no lo reconocieron, y le pidieron que deje el lugar para las autoridades…¿sabés quien soy yo? respondió modoso Federico. La tercer pata del trípode, Martin Garate, no tuvo exposición pública, participó pero no apareció en ninguna foto. Claro referente de Victoria Tolosa Paz tampoco se sabe que rol jugará en el tablero bonaerense. La visibilidad de las diferencias se harán cada vez mas concretas a medida que avancen las definiciones electorales. ¿Dónde se ubicará Massa en la puja del peronismo? De este posicionamiento dependerá el del intendente local, que podrá quedar de un bando o sumarse a una unidad peronista hasta hoy difícil de avizorar, pero si hay una fuerza política que sabe de dejar las diferencias de lado por conquistar el poder es y será el peronismo.
PARA LOS DEL OTRO LADO.
Juntos por el Cambio vive tiempos donde no están tan juntos ni representan mucho cambio. El bloque no pareciera trabajar asociado, sino con impulsos y acciones individuales. En la nota a la concejal Cecilia Del Aguila referente a la visita, no habla del bloque de concejales, sino de ella y del concejero Lucas Britez, un elemento para tener en cuenta en el futuro próximo de este armado político. Joven, haciendo experiencia concreta, y sobre todo con definiciones claras, lo que no abunda en Juntos, que prefiere la tibieza. La visita de Kicillof les dejó un sabor amargo, los destrataron en su intento de participar del acto en el Conservatorio, les impidieron la entrada, los conminaron al sol y la sed, tal como a todos los demás participantes que no participaron, porque al interior del Conservatorio entraron sólo funcionarios del ejecutivo, la comitiva de Kicillof, y Sánchez a los empujones. Todo pésimamente organizado, igual que en Claromecó, donde en el llamado encuentro productivo el moderador invitaba a hablar a empresarios que ni siquiera habían sido invitados al evento. Volviendo a Juntos, también tiene por delante demasiadas indecisiones nacionales y provinciales. ¿Siguen o se convierten en LLA? Eso para empezar. Por estos lados no son pocos los que ya piensan en alguna alianza amplia con sectores como el Vecinalismo. Igual idea se cruza por algunos dirigentes del MV.
Y hablando de Vecinalismo, la aparición de Carlos Sánchez sacó del letargo al partido aurinegro. Primero se enojaron, después lo vieron como un acto solitario e inconsulto. Como le gusta históricamente a Sánchez, pero que siempre tenía laderos que sabían contenerlo, hasta que los perdió, y tomó las peores decisiones en los peores momentos, llevando al Movimiento Vecinal a perder las elecciones. Ese lo sabe el viejo y sabio dirigente, por eso quiere hacer algo que todavía no sabe que es, para redimir sus culpas. También la dirigencia partidaria y un nuevo grupo que se ha acercado en silencio, están trabajando seriamente para ofrecer una oferta electoral que congregue el voto de derecha. «Hay que trabajar mucho» dijo el reaparecido Carlos, eso lo saben todos, la clave estará en como lo hagan y si logran devolver la mística y la marca a un espacio político que quedó desarticulado sin el bastón de mando.
TODO POR VENIR.
A partir de este lunes la actividad política despierta de su siesta estival, pero la visita del gobernador la sacudió de su modorra, y puso a pensar, mirar y escuchar a todos. La política trabaja pensando en el porvenir de la comunidad, empieza febrero, y todo está por venir. Compren pochoclos.





