Era el mediodía de un caluroso viernes tresarroyense y la opción de unos langostinos y algo de fiambre se hacía tentador para calmar el hambre de la hora.
Así le pareció a Alejandro José Calzada, de 60 años, por lo que se apersonó en Polipez de 9 de Julio al 300, y retiró de la heladera una bolsa de langostinos, un trozo de salmón, un paquete de jamón cocido y un trozo de queso sardo. Hasta aquí todo normal, pero ante la atónita mirada de Manuela Naiara Mascioli, propietaria del establecimiento, y de los clientes presente, Calzada tomó el picaporte y salió raudo, sin pasar por caja.
El rápido llamado al 911 y la intervención de personal policial y de la Sub DDI lograron interceptar al ladrón a una cuadra de la Comisaría, en la esquina de Pringles y San Lorenzo. Allí le decomisaron una mochila gris, donde dentro llevaba la mercadería hurtada.
Calzada fue aprehendido, y debió reemplazar el almuerzo de mariscos por el brindado en la estación policial.





