En la noche del miércoles un avión colisionó contra un helicóptero en Washington, la capital de Estados Unidos. Dentro de la tripulación de la aeronave, iba un ciudadano argentino, acompañado por su hijo, oriundo de Chile. De las 60 personas que iban en la misma, no sobrevivió ninguna. Ahora, la Cancillería argentina se encuentra trabajando en conjunto con el departamento de estado de EEUU para determinar la identidad de las víctimas.
American Airlines confirmó la información conocida del accidente en un comunicado, incluida la cifra de pasajeros y tripulantes. “Nuestra preocupación se centra en los pasajeros y la tripulación a bordo de la aeronave. Estamos en contacto con las autoridades y colaborando en la respuesta de emergencia”, dijo la compañía, que abrió líneas de asistencia para familiares. El avión viajaba a la capital de la nación desde Wichita, Kansas.
“He sido plenamente informado del terrible accidente que acaba de tener lugar en el Aeropuerto Nacional Reagan. Que Dios bendiga sus almas. Gracias por el increíble trabajo que están haciendo nuestros primeros intervinientes”, declaró el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, en un comunicado distribuido por la Casa Blanca.
Equipos de asistencia, entre policías, bomberos y servicios de emergencia, desplegaron una operación de búsqueda y rescate, con helicópteros iluminando el río. La temperatura del agua a la altura de la zona del accidente es de 1,6°C, lo que supone un riesgo crítico de hipotermia para posibles sobrevivientes.





