Fuerte impacto ha causado en la comunidad tresarroyense la detención de Gabriel Sandoval, un apellido vinculado con el comercio de Tres Arroyos a partir de la Joyería Sandoval, que cerró sus puertas en la década del 90, y luego Gabriel se desempeñó en diversas actividades como barman en distintos boliches, vendedor de autos de una reconocida agencia local, luego junto a su familia instauró el «camioncito» que pasaba por la playa de Dunamar vendiendo bebidas y helados, y últimamente como vendedor de carne para un reconocido frigorífico local primero y para otras empresas después.
El la tarde del miércoles Sandoval fue detenido en Claromecó, donde pasaba unos días de vacaciones junto a su familia. El delito que se le imputa es el de coacción agravada, es decir obligar a otro a realizar alguna acción que este no quiere. Igualmente, se supo de fuentes judiciales que se estableció la conexión entre Sandoval y Daniel Lezama, quien se encuentra recientemente detenido investigado en una causa que tramita en la justicia federal. Al parecer la conexión entre Sandoval y Lezama está absolutamente probada y sería Sandoval quien «marcaba» supuestamente a eventuales víctimas de delitos.
En la tarde del viernes Gabriel Sandoval fue trasladado desde los calabozos de la Comisaría Primera de Tres Arroyos, donde se encuentra alojado hasta la Fiscalía local a fin de prestar declaración indagatoria, siendo asesorado por su defensa de guardar silencio, por lo que no declaró y en las primeras horas hábiles de la semana próxima se solicitará su liberación, cuestión que deberá dictaminar el fiscal y determinar el juez de garantía.





