El programa Puentes en la Infancia depende del Área de niñez, Adolescencia y Familia de la secretaría de Desarrollo Social. Es un programa para las infancias que crea espacios comunitarios de juego, acompañamiento, cuidado y referencia. Funciona en 5 sedes como es el Barrio Ranchos, Olimpo, Municipal, Villa Italia y la localidad de Copetonas, abarcando un total de 200 niñas y niños en todas sus sedes.
El objetivo del programa es garantizar el derecho de niñas y niños a jugar, además de detectar y prevenir situaciones de vulneración de derechos. El doctor Martín Garate, Secretario de Desarrollo Social, en charla con 7500 detalla las propuestas que se han desarrollado a lo largo del año y el cierre de las actividades que consistió en un viaje a la playa.
- 7500: En que consiste el Programa?
- MG: El programa funciona garantizando, cada tarde, un espacio para jugar y encontrarse. «A través de talleres y propuestas lúdicas.: teatro, circo, baile, cocina, dibujo, cuentos, expresión corporal, deporte, música, cine, y todo lo que sirva para seguir jugando”.
Martin se entusiasma al hablar del tema, y aclara que “se habla de infancias en plural, porque no hay una sola, sino muchas y diversas, porque cada niño o niña, en cada barrio, en cada familia y a cada momento es diferente, y cada situación singular. Proponemos pensar infancias situadas”.
En cuanto a la forma de articularlo por barrios y hasta en localidades, dice el responsable de Desarrollo Social: “Proponemos una lógica territorial, con perspectiva comunitaria y de derechos. Construimos experiencias comunitarias que concretan espacios participativos, abiertos, lúdicos, creativos. Esto implica mirar a los niños en su integralidad: en el lugar donde viven, su mundo y sus afectos, sus lazos, sus potencias, su barrio; y ahí, en ese mapa singular, garantizar derechos. La vinculación y el armado es con cada barrio, con actores que lo componen, con las instituciones que habitan, con los mundos que transitan las infancias: escuelas, espacios deportivos y culturales que funcionen en el barrio, referentes barriales, familias.”

Consultado sobre cuál es el significado que se le otorga al término “entornos cuidados, para estar con los niños”, Martin Garate explica que “le llamamos cuidados a construir el tiempo y espacio para estar con los niños, a que se sientan en espacios seguros y vivencien los cuidados colectivos. Sostenemos una ética de cuidados sin violencia, acompañando experiencias de juego, de disfrute y aprendizaje en la alegría y los lazos entre niños y con los adultos referentes. Puentes es un lugar, es ir a un lugar propio”. Y agrega sobre la importancia del juego, “el dispositivo, en cada territorio, está basado en jugar. Proponemos el juego no sólo como herramienta sino como un fin en sí mismo. Jugar es la vía para la creatividad, para imaginar mundos posibles, para vincularse con sus pares, para conocer y explorar la realidad territorial. Garantizar espacios de juego es garantizar posibilidades para la creación, la exploración, el despliegue de la curiosidad, de experimentar el placer, de identificar intereses y de aprender jugando.”
- 7500: ¿Desde dónde se empiezan a construir los lazos con los chicos, las vinculaciones?
- MG: “Los lazos que se construyen se basan en una política de la ternura, construimos lazos afectivos y espacios de encuentro basados en la ternura .No es algo que se da de uno hacia otro, sino que es producto del encuentro y de la reciprocidad . La ternura como categoría política, que sostiene que los niños son sujetos responsables, a quienes acompañamos, con quienes nos encontramos y pensamos juntos.
Las propuestas incluyen talleres lúdicos, artísticos y deportivos como herramientas para generar y sostener el trabajo en equipo. “Los talleres funcionan de modo integrado como parte de una propuesta general de espacios de juego, cuidados y acompañamiento. Se propone un entrenamiento y preparación en el que cada tallerista y su propuesta tenga un enfoque comunitario, territorial, que implica una sensibilidad, un valor de las dimensiones vinculares y afectivas que permiten que cada integrante del equipo pueda ser referente para niños y niñas que participen. Cada saber específico, cada taller está propuesto desde el eje central del programa: el juego” comenta Martin.

Las actividades que se realizan se muestran luego en cada comunidad donde el programa se lleva adelante. Se destacan distintas propuestas abiertas a la comunidad que Garate detalle “el Festival por el día del derecho niños y niñas a jugar, las salidas grupales y Puentes itinerante son parte del dispositivo. Un Festival que nos identifica, que permite hacer visible el trabajo realizado, compartir con el barrio, las familias, con otras instituciones que trabajan infancias. Salir a la calle, garantizar el derecho a la recreación, divertirnos juntos, conocer y compartir. Y sacar nuestro dispositivo a otros espacios: Puentes itinerante nace en pandemia, como forma de seguir jugando, y se establece como parte de nuestra forma de habitar la ciudad. Llevar el juego a todas partes.”

CIERRE CON VIAJE
En ese marco el martes 17 de diciembre, cuenta el Secretario, “se realizó un viaje de cierre de año a Claromecó con 40 niños y niñas de los barrios Municipal, Olimpo y Villa Italia.

Los mismos fueron acompañados por miembros del equipo de trabajo como son Lires Manuela, Lorena Hedergaard, Yesica Angeles, Lizarazu Karen y Celeste Comán.”,
El Instagram de Puentes de la Infancia resume en su publicación, lo que representó esa tarde para los niños y niñas que participaron de la propuesta: “Lo soñamos, lo logramos. El colectivo partió para Claromecó y con más de 40 niñxs. También llevamos risas, cantos, expectativas, y muchas ganas de divertirnos. Salió el sol. Muchas patitas corriendo hacia el mar!!! Saltamos olas, y a otras, nos dejamos que nos lleven hasta la orilla. Hicimos rondas. Los dedos se nos arrugaron de tanto agua. Los ojitos llenos de sal y también de asombro ante tanta inmensidad, así como los nuestros al verlos disfrutar. Hubo plaza, baile, y charlas. La vuelta fue más silenciosa, puesss lo dieron todo!!! Agradecemos a cada familia por la confianza, y a quienes hicieron posible este viaje!! A los guardavidas que estuvieron todo el tiempo acompañándonos. A la tarde del martes 17 no le faltó nada. Absolutamente nada.
¡Qué lindo es ser puenteros!”
Es lindo para quienes llevan adelante el Programa desde la Secretaría de Desarrollo Social, pero fundamentalmente es lindo, bueno, gratificante y potenciador para cada uno de los chicos y chicas que participan, que encuentran en cada tarde un verdadero encuentro con el otro.









