Por Rodrigo Fernández Laplace
Fabio Martínez, flamante Director Técnico de El Nacional, abrió su corazón y repasó la relación que tiene con el fútbol.
Si bien Fabio es un bueno conocido para El Nacional, sorprendió la noticia que dio el club en sus redes sociales el 15 de noviembre.
Bienvenido Profesor anunciaba el flyer, con una imagen del DT dando indicaciones en el Antonio Mateo Catale. No faltará mucho para que esto se vuelva a repetir. Poco a poco Fabio va volviendo al club donde tanto trabajó y donde tanto festejó.
El camino que unió a Martínez con el fútbol tiene muchos años y fue forjado en la ciudad de La Plata. Oriundo de allí, Fabio recuerda “Desde los 5 años que estoy en el fútbol. Jugué muchos años en la Liga Amateur Platense: en San Martin de Los Hornos, en Cambaceres hasta tercera división y después jugué en Centro Fomento de Los Hornos hasta el 2003. Me quedé en Fomento como profe hasta el 2008, con un paso por Defensa y Justicia en B Nacional”
EMPEZAR A RESPIRAR OTROS AIRES
Justamente el año 2008 fue el que cambió los planes de Fabio y su familia. En búsqueda de encontrar una tranquilidad que en La Plata no conseguían hallar, se les cruzó en el camino Tres Arroyos.
“A fines de 2008 nos fuimos de vacaciones a Necochea con la familia y pasamos por Tres Arroyos a saludar a German Datri (preparador físico de Huracán), que es amigo mío desde la facultad” rememora con alegría. A partir de ahí se quedaron en la ciudad y encontraron un lugar ideal para la crianza de los chicos.
EL CLUB: LA BASE FIRME DEL BARRIO
Como aquel camino que forjó en La Plata, un nuevo sendero se abrió para Fabio en el fútbol local. Como aquellas películas románticas que vemos los domingos a la tarde por la tele, la historia de amor con El Nacional no empezó desde el principio, sino que se fue forjando con los años: “Ni bien llegamos, enseguida arranqué a trabajar en Huracán, en inferiores” recuerda con cariño, pero aclarando la voz para lo siguiente: “Después nos fuimos a El Nacional con Juancito Luna, Juanchi Carboneti y Hernán Croce, a trabajar con las seis categorías. Un laburo terrible pero muy valioso lo que se formó. Trabajamos con cantidad de chicos, de los cuales varios siguen jugando hoy en día”.
Fabio destaca como valioso no solo lo competitivo. Ve al fútbol como algo clave en su vida, como una herramienta de contención importantísima. Así lo expone: “El club es un sostén, una red social y de contención para el barrio. Te abre las puertas, les da lugar a todos. A veces competís, a veces contenes; a veces competís y contenes. El triángulo de familia – escuela – club, en el orden que quieras ponerlos, siempre es importante en la formación individual pero también en el impacto que tiene en la comunidad”. Continúa con su experiencia, el ejemplo más vívido que tiene “El fútbol fue mi palito tutor, ese que le pones a una planta para que no crezca torcida o la rompa el viento”.
Este profesor, íntimamente ligado a clubes de barrio, se involucra de lleno en la discusión con respecto a las Sociedades Anónimas Deportivas y marca su postura muy claramente: “Esto es algo que nunca van a hacer las SAD, porque económicamente no les sirve dar una copa de leche o apoyo escolar a los pibes”.
Retomando su relación con El Nacional y mirando hacia el 2025, que lo espera con un lugar en el banco Decano, el flamante DT destaca su visión en cuanto a la formación de una estructura que inició en inferiores y retoma en este nuevo rol: “Tengo muchos años dentro del club. Se me hace difícil mirar solo 20 jugadores. Yo siempre miro desde Escuelita hasta Primera División. No me pone contento que la primera ande muy bien pero que las categorías juveniles no tengan chicos”
Esto pinta de cuerpo entero a un Fabio que no se detiene solo en la competición, al contrario, es un entrenador que busca por sobre todas las cosas darle herramientas a sus dirigidos, más chicos o más grandes, para poder mejorar integralmente. Menciona que es fundamental “no solo ver la parte futbolística, sino ver el total de lo que rodea al fútbol, para un crecimiento en todos los aspectos de la vida”.
LA VUELTA AL DECANO
De la noticia sorpresiva a esta entrevista con el protagonista pasaron unos días y, ya cayendo del nuevo lugar que tendrá en el club, Fabio nos cuenta como se dio el acercamiento: “El club quería continuar con la línea que empezamos en inferiores, que después continuó Fabián (Sánchez, ex DT del Decano) y fue muy bueno durante estos 6 años”.
Sincerándose y abriendo su corazón, Fabio reconoce que “siempre tuve el deseo de dirigir acá, no quería trabajar en otro lugar”.
Ante esto el Profesor vuelve a recalcar la importancia de la base formada hace años desde inferiores: “Actualmente hay muchos chicos que iniciaron en escuelita, que iban con el conjunto de El Nacional, y hoy están en primera. El sentido de pertenencia es muy grande y eso nos da un plus”.
Vuelvo a los domingos a la tarde, donde podemos encontrar alguna de esas películas románticas en la TV, donde vemos a uno de los protagonistas enamorarse, sufrir, pasar por distintos obstáculos y volver a encontrar ese amor que lo mantiene prendido a la pasión.
No creo que Fabio pueda mirar estas películas los domingos a la tarde.
No porque no le gusten, sino porque va a estar prendido a SU pasión: el fútbol.







