El año comienza a terminarse, y paulatinamente las distintas actividades que organizan la dinámica diaria en los diversos sectores de la comunidad, también hacen una pausa, un receso, para retomar luego del verano.
El Concejo Deliberante también comienza su receso hasta el mes de febrero, aunque seguramente habrá alguna sesión extraordinaria vinculada al tratamiento del Presupuesto. Que no haya sesión no debería significar que los concejales no mantengan su actividad de cara a la comunidad. Las sesiones son los encuentros formales donde se dirimen los temas que los propios concejales, o las fuerzas políticas a las que pertenecen, consideran son de importancia, de impacto, para Tres Arroyos y su gente.
Por eso, la función del concejal es mucho mas amplia que concurrir a la sesión dos veces al mes, la función del concejal está vinculado a ser la voz de cada habitante del distrito, a ser primero el oído, para escuchar las necesidades, los problemas, las angustias de la gente, y luego filtrarlas con el necesario sentido común y conocimiento político, para poder encauzarla en acciones políticas factibles. Es decir, una especie de intermediario, entre lo que los ciudadanos queremos y lo que la administración del estado puede o debe hacer.
El Concejo Deliberante, o mas ampliamente dicho, el poder legislativo de todos los estamentos del estado, tiene una obligación urgente, que no distingue banderías políticas: recuperar su prestigio. Cada legislador está obligado a demostrar que es útil a la administración del estado, y por lo tanto sirve para que cada persona viva mejor. Para los legisladores nacionales o provinciales esta puede ser una tarea titánica y solitaria, pero para nuestros concejales debería ser un compromiso compartido.
Imaginen a los 18 concejales de Tres Arroyos trabajando juntos en algún proyecto concreto. Plantando un árbol, limpiando la playa, promoviendo una acción solidaria. Podrá decirse, que no es su función. Y es cierto, pero es su oportunidad.
El 2025 será un año electoral, ojalá que la apetencia de poder no oculte la necesidad de trabajar todos juntos por un Tres Arroyos mejor.





