Este 25 de noviembre se cumple un nuevo aniversario del fallecimiento de Diego Armando Maradona. El 10 falleció a los 60 años. Aquel día se produjo un quiebre en la sociedad, en plena pandemia por el Covid-19, la gente salió del encierro, se arriesgó y le hizo frente al virus que tenía como rehén al mundo y fue a despedir al gran ídolo argentino.
La pérdida física le dio lugar a una frase que queda para toda la vida: Diego Eterno. Una búsqueda popular para mantener viva su memoria a través de innumerables situaciones. Desde murales en estadios y diferentes puntos del país, pasando por banderas, remeras, tatuajes, museos, hasta la denominación Diego Maradona a canchas, caminos, plazas, escuelas. Así, continúa presente y perduran en la memoria colectiva sus declaraciones, que representan la voz de un pueblo que no olvida a quien no lo traiciona.
Desde su paso por Tres Arroyos en el año 1992 para jugar un partido de futbol a beneficio en un Antonio Mateo Catale de El Nacional que rebalsaba de gente para luego sorprender a todo el publico presente cantando tango, a lo que fue su visita en De la Garma y ese recordado partido a beneficio del Club Atlético Agrario. A través de todos esos actos de humanidad es como lo recordamos en esta zona y se lo representa en el día a día.




Estos cuatro años sin Diego fueron de gloria para el futbol argentino: dos copas América, un Mundial, el pueblo en la calle, el reinado de Messi, la aparición de grandes figuras del futuro -el Dibu, Julián, Lautaro Martinez, Mac Allister, Enzo y otros que se agregaran-, un presente sólido con grandes jugadores y magistralmente liderado por Scaloni y su grupo técnico de excelencia. Lo que hubiera disfrutado Diego en la final del Maracaná con el gol del Fideo Di María frente a Brasil, o en Qatar tras la última ejecución de Montiel ante Francia o en algún lugar del mundo después del 1-0 ante Colombia con el tobillo de Messi lesionado igual que el de él en Italia 90.
Con tanta demostración de cariño, afecto, admiración y alabanza en la gente, habría que preguntarse si Diego no nació de nuevo ese fatídico 25 de noviembre. Si no fue otra gambeta para recordarlo para siempre, si no fue otra declaración de principio para quedar inmortalizado en la retina cada argentino, si no fue, una vez más, Diego Armando Maradona.





