En la mañana y el mediodía del domingo San Mayol mostró sus mejores paisajes a los que se le sumaron pintorescos autos monoplazas -baquets-, y varios autos mas de colección.
Se vivió una jornada magnífica, de turismo y deporte automotor, enmarcado en un paisaje rural inmejorable para las fotos y para disfrutar del aire límpido.
La convocatoria de Baquets y Cia. fue exitosa, y todo en el marco del homenaje a Juan Bautista Larriestra, piloto de renombre nacional que llevó el nombre de San Mayol por toda la argentina.












