Felipe Etchegoyen aprendió a caminar solo un poquito antes de empezar a andar a caballo. Con cuatro años empezó a acompañar a su papá Jorge al Club de Polo de nuestra ciudad, y se dio cuenta demasiado rápido que esos sábados de polo no eran sólo un paseo con papá, iban a convertirse en la pasión de su vida.

Del amor por los caballos a empezar a empuñar un taco pasó poco tiempo, y ya a los 10 años se mezclaba en los picaditos que se organizaban en el Polo Club Tres Arroyos, y en los que se dan los primeros pasos de un deporte que es ni más ni menos que el mejor polo del mundo, y del que los argentinos somos embajadores en los principales países del planeta.
Felipe crecía y su pasión por el Polo también. “A los 10, 11 empecé a jugar, ya en la secundaria empecé a competir, y en el último año del colegio me decidí que esto es lo que me gustaba y que quería probar si me podía dedicar al polo” Dice Felipe desde Buenos Aires, donde acaba de salir campeón con su equipo en “La Fija Polo Club”, de Pilar.

Cuando terminó el secundario, hace dos años, y sus amigos empezaban a hablar de que carrera seguir, Felipe tuvo claro que lo suyo estaba apostar a su pasión, el Polo. Y allí salió para Coronel Suarez, capital del Polo, a empezar a hacer sus primeras armas. “Me fui a Suarez, jugué ahí todo el año pasado, y después me fui a trabajar de petisero a Estados Unidos, volví, me instalé en Buenos Aires, y por amigos llegué al club donde hoy juego, “La Fija Polo Club”.
“La Fija” está entre Pilar y General Rodriguez, zona top del Polo nacional, cerca de Cañuelas desde donde “La Dolfina” ha impuesto una marca y ha llevado el Polo a sectores donde hasta hace poco era desconocido. “La Fija es un club de amigos –dice Felipe-, todos somos jóvenes, y hay muy buena onda, tiene mucha actividad social y familiar, y el Polo en esa zona se está expendiendo muchísimo”. “En el club arranqué con la temporada de primavera y desde agosto hasta diciembre estoy jugando la temporada grande, de los principales torneos”.
En esta etapa de la temporada, este domingo Felipe tuvo la satisfacción de levantar la copa de campeón en el torneo denominado “La Nutria Challenge”, que es un torneo con 12 puntos de hándicap, en honor a uno de los referentes del club que falleció, Federico Rooney. Cuenta Felipe “mi equipo se llama “Los Ositos”, lo integran Gonzalo Ferrari, Alejandro Mora (Colombiano) Benjamin Runney y yo. Jugamos la final con “Balance Capital” y fue un partido muy cerrado hasta que en el cuarto chuker pudimos despegarnos un poquito y ganamos 8 a 4, y más allá del resultado el clima fue espectacular y todo muy divertido”.
Mirando el futuro dice Felipe que aún queda jugar “La Fija Cup”, que es un torneo 10 de hándicap, y luego un torneo de la Asociación de Polo, “pero la actividad no para nunca en esta zona”. Y mirando un poco más lejos, hacia su futuro dice Felipe “el mundo del Polo tiene muchos “rulos”, y las contrataciones son el exterior, acá en Argentina que es el mejor polo del mundo se compite por tu equipo, por la competencia en sí misma”.
Felipe Etchegoyen eligió un camino nada fácil, pero de la charla queda claro que lo eligió con el corazón, con la pasión que solo se tiene por alguna cosa en la vida, y con la seguridad y la confianza de saber que tiene las aptitudes necesarias y el fuego sagrado imprescindible para lograr lo que se sueña.






