El 30 de diciembre del 2004 la Argentina no durmió. Las noticias que llegaban de un incendio en el boliche República de Cromañón, donde el cada vez más consolidado grupo Callejeros cerraba el año con su tercera fecha consecutiva -tocaron también el 28 y 29- para presentar su disco Rocanroles Sin Destino, paralizó los hogares de la ciudad de Buenos Aires, pero el horror y el desconcierto se esparció a medida que pasaban las horas y la tragedia se profundizaba.
El rock y el fútbol tienen una gran química en muchos sentidos. Desde su música hasta en sus banderas, en como sus figuras estan presentes en recitales y en partidos destacados. El fútbol estuvo presente para rendir un homenaje a esas 194 victimas que muchas de ellas, eran amantes de este deporte.
Sin el apoyo de AFA, el Club Banfield y la Subcomisión del Hincha de River Plate fueron los que rindieron homenaje con el apoyo de la Coordinadora de Derechos Humanos del Fútbol Argentino. Eligieron el último partido que cada equipo jugaba como local y desplegaron distintos homenajes.
En River, por ejemplo, antes de golear 4-0 a Central en la penúltima fecha un grupo de integrantes de las subcomisiones de Derechos Humanos y del Hincha junto con sobrevivientes recorrieron el campo de juego con una banner. También pusieron dos banderas detrás de los arcos con la leyenda “Los pibes de Cromañón presentes”.

En Banfield, organizaron una charla con alumnos de cuarto y quinto año del secundario del club. Y en el entretiempo del partido con Sarmiento, el último del Taladro como local, ingresaron al campo dos sobrevivientes con una bandera. El 29 de diciembre, comenzó la restauración de un mural que habían pintado en una de las paredes de acceso al Florencio Sola.






