La firma A Toda Vela Mar SA adquirió el Complejo Casino de Necochea por 4.878.000.000 de pesos, en el marco de la subasta pública realizada en el Salón de Actos de la Municipalidad. La operación se concretó con un único oferente habilitado y quedó formalizada tras el acto encabezado por la martillera pública Mariana Ortega.

La empresa, representada localmente por el empresario Oscar Merlo, ratificó la oferta correspondiente al valor base fijado para el remate. Con el golpe de martillo, quedó sellada la venta de gran parte de uno de los edificios más emblemáticos del frente costero necochense.
La decisión de avanzar con la subasta fue impulsada por el Ejecutivo municipal y aprobada por el Concejo Deliberante, con el argumento central de recuperar un inmueble que arrastraba años de abandono, deterioro estructural y falta de inversiones. El sector vendido incluye la sala de juegos, la ex confitería, el ex bowling, la pista de patinaje y el estacionamiento trasero. El Auditórium quedó fuera de esta operación y deberá atravesar un proceso independiente.

Tras la subasta, el intendente Arturo Rojas afirmó que se abre “un día histórico y una nueva etapa” para la ciudad. También remarcó que el objetivo es que la inversión privada permita recuperar y refuncionalizar el complejo, con impacto en el desarrollo turístico del frente costero.
El jefe comunal señaló además que la firma compradora podrá avanzar en la reconstrucción, remodelación y refuncionalización del edificio respetando los volúmenes originales y los usos actuales. A futuro, el Municipio trabaja en una prefactibilidad urbanística que deberá completar trámites ante la Provincia y luego ser convalidada por el Concejo Deliberante, antes de cualquier proyecto técnico de mayor escala.
El proceso no estuvo exento de cuestionamientos. La subasta había sido suspendida en febrero por una medida cautelar dictada a partir de un amparo presentado por María Susana Laborde. Entre los planteos se mencionaban la falta de evaluación de impacto ambiental previa, ausencia de participación ciudadana, posibles afectaciones patrimoniales y cuestionamientos sobre el desarrollo urbano del sector.
Sin embargo, a fines de mayo, la Cámara de Apelación en lo Contencioso Administrativo de Mar del Plata revocó la cautelar y habilitó nuevamente el procedimiento. El tribunal entendió que la ordenanza autorizaba la venta del inmueble, pero no aprobaba obras nuevas ni cambios urbanísticos inmediatos, por lo que no encontró, en esta instancia, una ilegalidad manifiesta que justificara mantener paralizada la subasta.
En cuanto al plan de inversión, Merlo anticipó que la primera etapa será revisar en profundidad los estudios existentes sobre el estado edilicio del complejo junto a su propio equipo técnico, para luego definir las obras prioritarias. También confirmó que A Toda Vela Mar SA trabajará junto a Casino Victoria en lo vinculado a la actividad de juego, con el objetivo de sumar experiencia específica para la futura puesta en marcha.
“Ahora comienza la responsabilidad que asumimos”, expresó el empresario tras la adjudicación. La expectativa está puesta ahora en que la venta se transforme en obras concretas, generación de empleo y recuperación de un espacio que durante décadas fue parte central de la identidad turística de Necochea.





