Franco Colapinto completó en Miami su actuación más sólida desde su llegada a la Fórmula 1 y la cerró con un séptimo puesto que le permitió sumar puntos y confirmar su crecimiento dentro de la categoría. El piloto argentino capitalizó un fin de semana consistente, sin errores, y logró meterse en la zona de puntos en una carrera exigente y cambiante.

Colapinto cruzó la bandera a cuadros en la octava posición, pero avanzó un lugar tras una sanción aplicada a Charles Leclerk, lo que lo depositó en el séptimo puesto definitivo. Ese resultado no solo engrosó su cosecha en el campeonato, sino que reflejó el nivel que mostró a lo largo de toda la actividad en el circuito callejero de Gran Premio de Miami.
El joven argentino ya había insinuado su potencial en las sesiones previas, con un rendimiento firme en clasificación que le permitió largar desde una posición competitiva. En carrera, mantuvo un ritmo parejo, administró bien los neumáticos y evitó complicaciones en un trazado donde los errores suelen pagarse caro.
El fin de semana tuvo además un condimento especial fuera de la pista: la visita de Lionel Messi, quien se acercó al paddock y compartió un momento con Colapinto. La presencia del capitán de la selección argentina sumó visibilidad y simbolismo a una jornada que terminó siendo redonda para el piloto.
Con este resultado, Colapinto consolida su adaptación a la Fórmula 1 y da un paso importante en su objetivo de afirmarse en la categoría. Miami marcó, hasta ahora, su mejor fin de semana completo: competitivo en clasificación, efectivo en carrera y con puntos en el bolsillo. Un combo que empieza a transformarse en señal de continuidad.





