En los últimos días, una serie de amenazas de tiroteos en establecimientos educativos encendió alertas en distintos puntos del país y tuvo su correlato a nivel local. En Tres Arroyos, al menos dos instituciones fueron alcanzadas por esta situación: la Escuela Técnica y la secundaria que funciona en la Escuela 29, donde aparecieron mensajes escritos que advertían sobre posibles ataques para el próximo lunes.

Ante este escenario, autoridades escolares radicaron las denuncias correspondientes y pusieron en marcha los protocolos de seguridad previstos para este tipo de eventos. La respuesta institucional incluyó además la convocatoria a una reunión urgente entre responsables educativos, funcionarios municipales y fuerzas policiales, prevista para este viernes a primera hora.
Según pudo saberse, las actuaciones se enmarcan en una investigación en curso que busca determinar el origen de los mensajes. Entre las hipótesis que manejan los investigadores, no se descarta la vinculación con desafíos virales que circulan en redes sociales y que ya fueron detectados en otros distritos.
En los últimos días se registraron episodios similares en colegios de la Ciudad de Buenos Aires y en distintas provincias, entre ellas Córdoba, Tucumán, Mendoza, Chubut, Entre Ríos y Neuquén. En todos los casos se repite un patrón: mensajes escritos en paredes o baños que incluyen una fecha concreta y advertencias de ataques, muchas veces acompañadas por recomendaciones para no asistir a clases.
Uno de los hechos más recientes tuvo lugar en la Escuela Superior de Comercio Carlos Pellegrini, donde aparecieron pintadas con frases intimidantes. La situación derivó en una denuncia formal y en la intervención de la Justicia, que ya viene actuando en distintos puntos del país ante este tipo de eventos.
Fuentes judiciales y educativas coinciden en que, hasta el momento, la mayoría de estos episodios no presenta indicios de planificación real de ataques, sino que responden a conductas imitativas vinculadas a desafíos virales. Sin embargo, el abordaje se mantiene bajo estrictos criterios preventivos: se realizaron allanamientos en domicilios de estudiantes en diferentes jurisdicciones para identificar a los responsables y descartar riesgos concretos.
Especialistas en convivencia escolar y seguridad digital advierten que la lógica de los retos virales, amplificada por redes sociales, puede derivar en conductas de alto impacto institucional, aun cuando no exista una intención real de daño. La viralización de este tipo de consignas genera efectos en cadena que tensionan los sistemas educativos y obligan a activar recursos policiales y judiciales.
En Tres Arroyos, mientras avanza la investigación, las autoridades buscan llevar tranquilidad a la comunidad educativa sin minimizar la gravedad del episodio. El objetivo inmediato es reforzar la prevención, identificar a los autores de las amenazas y evitar que una práctica que se replica a nivel nacional tenga consecuencias mayores en el ámbito local.





