Javier Kristensen
El episodio semanal de la devaluada novela política local llevó como título: Quiso volar sin autorización de la torre de control.
La historia da cuenta de un Intendente que de la noche a la mañana saca de la manga la posibilidad que Tres Arroyos vuelva a tener concetividad aerea con Capital Federal. Merced a la intermediación del organismo que nuclea comercios e industrias locales, llamado Cámara Ecónomica, y que desde hace ya algunas décadas se convirtió en una reserva política de dirigentes que entrenan por si tienen la posibilidad de jugar en primera, de la noche a la mañana apareció una empresa que volaría desde Tres Arroyos a la capital de los argentinos. La empresa se denomina «Humming Airways», fue fundada por tres chicos de entre 20 y 21 años –Francisco Simón Errecart (20 años), Santiago Leopoldo Lugones (21 años) y Danilo Enrique Massalin Dammann (21 años).- y recibió su autorización para volar hace pocos meses, en noviembre del año pasado.
La primera parte del capítulo de la semana se desarrolla justamente en el recinto de la Cámara Económica, donde se lleva a cabo una reunión con concejales, miembros de la Cámara, y algunos otros actores, para poner en conocimiento el proyecto aereo. El Intentende no estaba en la escena, tampoco el Secretario de Transporte local -a la sazón hijo del Intendente. Santiago, con poca aparición en cámara-. Es decir, ningún actor principal se observa en el primer acto.

El segundo acto, dos días después, se traslada al mismisimo Palacio Municipal, primer piso, donde funciona el Honorable Concejo Deliberante. Es jueves, y los concejales se peinan y maquillan para su actuación protagónica de las 11 de la mañana. Son 10.30, y alguien comenta al pasar que la aparente apática reunión -donde no se presentaría ninguna norma para su análisis, ya que solo había un proyecto de ordenanza vinculada a un tema administrativo-, se vería sacudida por un expediente que entraba «por la ventana», aunque técnicamente se denomina «sobre tablas». Esto es, sin tratamiento previo en Comisión. Este tipo de tratamiento está habilitado por la normativa del cuerpo para ocasiones de urgencia que así lo exigen. No era este el caso, porque el tema a tratar sería la aprobación del convenio con la empresa privada que brindaría los vuelos.
Tercer acto, en la sesión, excepto el bloque oficial que sin otra función que acatar las disposiciones del Intendente, ningún otro bloque aprueba el «urgente» tema a tratar. Hace mas de 20 años que Tres Arroyos no tiene vuelos hacia Capital en forma regular, no se advierte la urgencia de definirlo en 48 horas. La oposición hizo lo correcto, no dejarse atropellar por la compulsión oficialista de empujar los temas para que se los aprueben sin ningún control.
Cuarto y último acto -por ahora-, todos corren a los medios a tratar de justificarse y decorar su decisión en entrevistas, comunicados, y otras acciones comunicativas. El Intendente y la Cámara Económica hablan de irresponsabilidad de la oposición, de privar a Tres Arroyos de una oportunidad histórica, de que cosas hacía el vecinalismo cuando gobernaba, queriendo enfrentar al gobierno nacional, y otra serie de males que hacen imposible seguir viviendo con concejales tan irresponsables.
El Vecinalismo y la La Libertad Avanza sacan comunicados que podrían titularse «mucho gre gre para decir Gregorio». La disputa pasa del ámbito del Concejo al espacio de lo público, lo comunicativo. El oficialismo utilizando todo su arsenal de pauta millonaria,y la oposición tratando de visibilizarse como puede.
Tres Arroyos tendrá vuelos, porque mas temprano que tarde la oposición apoyará lo que ha dicho por todos lados que está de acuerdo. Y tendrá vuelos porque a este episodio le sigue otro, que ya tiene el guión escrito, y versará sobre una sesión en el Concejo Deliberante donde los que dijeron no dirán si utilizando el argumento de la «responsabilidad y pensar por y para Tres Arroyos».
Tres Arroyos tendrá vuelos a pesar del Intendente y su forma de despreciar la política como espacio de acuerdos, de diálogos, de explicaciones. Garate es un gobernante que desprecia la oposición, no sabe construir equipos y no cree que sea necesario explicar a nadie, simplemente imponer.
La oposición navega en una absoluta falta de estrategia política, sin rumbo establecido, sin narrativa y sin diseño de un plan. A los tumbos, atacando el día a día con lo que tiene a mano.
Los episodios de esta serie se seguirán sucediendo bajo el título «Sin Vuelo», aún cuando en los próximo días la foto será el Intendente -solo- junto a un avió despegando hacia Capital Federal.





