Una nueva crecida extraordinaria del mar se registró durante la madrugada de este miércoles 25 de febrero en la costa de Dunamar, en el marco de intensos vientos que se mantuvieron a lo largo de la jornada y que incrementaron el impacto sobre el frente costero.
En ese contexto, Bomberos Voluntarios debieron intervenir de urgencia alrededor de la medianoche para evitar que la marea arrastrara una casilla de guardavidas, que comenzó a desplazarse debido al avance del agua.
El operativo consistió en el anclaje de la estructura mediante maniobras de fijación, con el objetivo de asegurarla al terreno y resistir el embate del oleaje. De manera preventiva, también se procedió a evacuar todos los elementos del interior del puesto —equipos de rescate, botiquines y dispositivos de comunicación— para evitar pérdidas totales.
Una vez controlada la situación, los materiales fueron puestos bajo resguardo del Cuerpo de Guardavidas. Las tareas se desarrollaron con el acompañamiento de Inspectores de Tránsito y personal del Organismo Descentralizado.
Por otra parte, desde el Organismo Descentralizado de Claromecó se solicitó a la comunidad evitar la circulación por la avenida Costanera, desde calle 40 hacia el sector del faro, debido a los trabajos que se llevan adelante para retirar la arena acumulada como consecuencia de la crecida.





