La tarde noche del viernes en Tres Arroyos, durante varias horas, se opacó con el olor y el humo que cubrió toda la ciudad. El viento trajo la humareda desde el basurero, donde una vez más ardieron pastizales y basura.

La situación del basurero municipal es alarmante. Hasta hace dos años, cuando finalizó la gestión vecinalista, el Predio de Disposición Final de Residuos era un ejemplo a nivel provincial y nacional por su orden, su organización y el tratamiento de los residuos. El desprevenido que pasaba por allí ni siquiera advertía que se trataba de un basurero, tal era su parquización, el estado de los caminos internos y el cuidado general del predio, absolutamente ejemplar.
En apenas dos años, la gestión actual de gobierno destruyó ese esquema de trabajo. Hoy, la basura llega hasta la tranquera de ingreso, los camiones descargan residuos sobre cavas ya cerradas, contrariando el sistema técnico que se aplicaba durante el gobierno de Carlos Sánchez. Este desmanejo constante genera incendios recurrentes, cada vez más frecuentes, de mayor magnitud y con riesgos crecientes para la población.
Desde el área de Medio Ambiente, cuyo titular es el biólogo marino Gabriel Francia, no aparecen respuestas concretas ni soluciones de fondo. En las últimas horas, la única decisión adoptada por el Ejecutivo fue la designación de Carlos Masciarelli como jefe del basurero. Masciarelli es un antiguo empleado municipal, vinculado hasta ahora al área de Seguridad, y ya estuvo al frente del predio durante la gestión vecinalista, aunque bajo la supervisión personal del intendente Sánchez, quien tenía un seguimiento permanente y riguroso del tratamiento de los residuos. Los resultados de aquel modelo hoy aparecen dilapidados por la falta de gestión, con el aval del silencio y la inacción de una oposición que no asume su rol de control y defensa del vecino, mas allá de algunas denuncias en redes realizadas por concejales que fueron hasta el lugar como Cecilia del Aguila.
Un incendio que volvió a cubrir la ciudad de humo
En ese contexto de deterioro sostenido del predio, durante la tarde del viernes se produjo un nuevo incendio en inmediaciones de la Planta de Disposición Final de Residuos. El foco ígneo generó una importante humareda que se expandió rápidamente por distintos sectores de Tres Arroyos y llegó incluso a la localidad de Barrow.
El humo invadió el centro de la ciudad y fue claramente visible en el cielo desde múltiples puntos, reflejando la magnitud del incendio y generando preocupación entre vecinos y vecinas, que durante horas convivieron con el olor y la contaminación en el aire.
Bomberos Voluntarios, a cargo de Nicolás Marconi, trabajaron intensamente durante aproximadamente cinco horas para controlar y extinguir el fuego, que consumió pastos y residuos acumulados en el predio. Una vez más, el incendio dejó expuestas las consecuencias directas del abandono, la falta de planificación y el riesgo permanente que representa el actual estado del basurero municipal para toda la comunidad.





